Tras el empate ante Unión, en el cuerpo técnico reconocen avances en el funcionamiento colectivo, pero estalló la preocupación por la fragilidad defensiva.
El lateral derecho, con Weigandt en la cuerda floja, y la zaga central (Di Lollo y Costa) son los puntos más débiles. Barinaga podría volver ante Instituto. La única excepción es Lautaro Blanco, indiscutido. Según TyC.
El empate ante Unión dejó sensaciones mixtas en Boca. Puertas adentro reconocen que el equipo volvió a mostrar algunos signos de mejora en el funcionamiento colectivo, en sintonía con los partidos previos, especialmente en la intención de juego y en ciertos pasajes de dominio. Sin embargo, el análisis interno también encendió una alarma clara: la solidez defensiva.
Preocupación en el cuerpo técnico por los desajustes
En el cuerpo técnico de Claudio Úbeda existe preocupación por varios desajustes que se vienen repitiendo últimamente. El equipo volvió a conceder situaciones de gol con cierta facilidad y la sensación es que el bloque del fondo todavía no logra encontrar estabilidad, situación que quedó expuesta tanto en Santa Fe como ante Gimnasia de Mendoza y San Lorenzo. El puesto que más dolores de cabeza genera es el lateral derecho, una posición que el entrenador todavía no logra consolidar.
Marcelo Weigandt viene siendo titular, pero su rendimiento irregular lo pone en serias dudas para el próximo partido con Instituto. De hecho, uno de los episodios que marcó su momento fue el error cometido ante San Lorenzo en La Bombonera, que derivó en el gol del visitante y reforzó las dudas sobre su presente. Ese tipo de situaciones alimenta la posibilidad de que Juan Barinagavuelva a meterse en la discusión por el puesto. El ex-Belgrano ya dejó atrás su lesión y aparece como la principal alternativa para el sector. En ese contexto, no se descarta que el cuerpo técnico de Boca vuelva a darle una oportunidad en busca de mayor seguridad defensiva.
La zaga central, bajo la lupa en 2026
Las dudas no se limitan al lateral. La dupla central conformada por Lautaro Di Lollo y Ayrton Costatambién empezó a generar interrogantes. Ambos habían terminado el 2025 en buen nivel y se habían consolidado como titulares, siendo incluso uno de los pocos puntos altos de Boca en el cierre de la temporada pasada. Sin embargo, en este arranque del año su rendimiento mostró una notoria caída. Internamente detectan fallas en la marca, descoordinaciones y algunas decisiones erráticas, aspectos que terminaron exponiendo al equipo en varias jugadas.
Por ahora, Úbeda sostiene la dupla, pero tampoco descarta evaluar alternativas a futuro, sobre todo porque cuando el recambio fue probado respondió de buena manera. Tanto Nicolás Figalcomo Marco Pellegrino dejaron buenas impresiones en las oportunidades que tuvieron y aparecen como opciones si decide mover piezas.
La excepción: Lautaro Blanco, indiscutido
Dentro de ese análisis defensivo hay una excepción clara: Lautaro Blanco. El lateral izquierdo es considerado indiscutido y uno de los futbolistas más confiables del fondo xeneize, por lo que no está en discusión. Así, el foco de las evaluaciones se concentra principalmente en tres posiciones clave del bloque defensivo: el lateral derecho y la dupla central. En Boca valoran que el equipo muestre algunos avances en su juego colectivo, pero también saben que sin mayor solidez atrás será difícil consolidar esa mejora en resultados.




