En una jornada de operaciones sin precedentes, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) ejecutaron ataques de precisión contra bases de la Guardia Revolucionaria en Irán, células operativas en el Líbano y remanentes de Hamás en Gaza.
Impacto en el corazón del régimen iraní
Durante la noche del lunes, la Fuerza Aérea israelí desplegó decenas de aviones de combate para ejecutar una «amplia oleada de ataques en Teherán». Bajo la coordinación de la Dirección de Inteligencia Militar, se lanzaron «más de 100 municiones sobre instalaciones identificadas como parte de la infraestructura del régimen iraní».

Entre los blancos estratégicos alcanzados en el centro de la capital se encuentran:
El cuartel general de la Unidad de la Fuerza Quds, nodo central para la supervisión de operaciones de la Guardia Revolucionaria.
El comando de Defensa Aérea y el cuartel general de las Fuerzas Terrestres de la Guardia Revolucionaria.
Una planta de producción de misiles de crucero navales y laboratorios especializados en «electrónica, misiles balísticos y ojivas».
Según el reporte oficial, estas acciones tienen como objetivo socavar las «estructuras centrales del régimen terrorista iraní y sus cimientos».
Operaciones en el Líbano: Beirut y el frente sur
La actividad militar se extendió hacia territorio libanés con ataques quirúrgicos y despliegue terrestre:
Beirut: Las FDI confirmaron un ataque dirigido contra un individuo identificado como miembro de la «unidad Fuerza Quds».
Sur del Líbano: La Brigada Givati localizó posiciones de misiles antitanque y arsenales de armas. El objetivo, según las autoridades, es «ampliar la defensa del frente norte de Israel».
Desde la institución afirmaron que no cesarán su accionar contra Hezbollah, organización que ha optado por «operar bajo los auspicios del régimen iraní», reafirmando que no permitirán amenazas que pongan en peligro a sus ciudadanos.
Neutralización de amenazas en la Franja de Gaza
En el centro de la Franja, las fuerzas israelíes reportaron la «eliminación de un grupo de presuntos integrantes armados de Hamas» que se desplazaba en un vehículo.
La operación fue ejecutada mediante el uso de «armas de precisión e información de inteligencia aérea» para mitigar el riesgo de daños colaterales. El Comando Sur permanece en la zona con el fin de «eliminar cualquier amenaza inmediata».
Este despliegue coordinado en cuatro frentes distintos busca, según los documentos oficiales, una fase de máxima presión destinada a «profundizar los daños sobre las capacidades militares e infraestructurales de Irán, Hezbolá y Hamás».




