Vuelven las retenciones del 8% al petróleo por la suba del crudo.
La volatilidad del mercado energético global ha provocado un giro drástico en la política fiscal para el sector hidrocarburífero argentino. Tras la breve ventana de alivio que otorgó el Decreto 59/26, el Gobierno nacional se prepara para oficializar el regreso de la alícuota máxima de retenciones a las exportaciones de crudo. Esta medida responde directamente a la escalada del barril, que esta semana rompió la barrera de los 100 dólares, activando automáticamente las cláusulas de actualización previstas en la normativa vigente para las cuencas convencionales.
El impacto se sentirá con fuerza en la cuenca del Golfo San Jorge, afectando principalmente las operaciones en Chubut y Santa Cruz. Según ADNSUR, la rápida suba del precio internacional, impulsada por el conflicto bélico iniciado el pasado 28 de febrero, dejó sin aplicación práctica el beneficio que buscaba incentivar a las cuencas maduras. Con el Brent cotizando por encima de los 103 dólares este viernes, la escala gradual que permitía pagar apenas un 3,3% de derechos de exportación ha quedado técnicamente superada por la realidad del mercado.
El fin del alivio fiscal para las cuencas maduras
El esquema establecido a principios de febrero estipulaba retención cero si el barril se mantenía por debajo de los 65 dólares, con una escala creciente hasta los 80 dólares. Como el promedio de fines de febrero arrojó un valor de 71,30 dólares, la tasa aplicada hasta ahora era reducida. Sin embargo, la norma advierte que si el precio supera el techo de los 80 dólares o sufre variaciones mayores al 15%, el cálculo debe actualizarse.
Al tomarse el promedio de los últimos cinco días hábiles —del 9 al 13 de marzo—, el precio de referencia se ubica cerca de los 96 dólares. Esto obliga a aplicar la retención plena del 8%. Con esta imposición, el precio efectivo para la venta externa e interna rondará los 88 dólares, una cifra que, aunque inferior a la cotización internacional pura, representa un incremento del 24% respecto a los valores de referencia utilizados al inicio de este mes.
Estrategia para contener el precio de los combustibles
El objetivo principal de la Casa Rosada con esta medida no es solo recaudatorio, sino también regulatorio. Al elevar las retenciones, se genera una brecha que busca desacoplar parcialmente el precio local del internacional, funcionando como un amortiguador para evitar que la estructura de costos de las naftas y el gasoil se dispare en los surtidores. No se trata de un «barril criollo» formal, pero actúa como un mecanismo de contención ante la presión inflacionaria de los insumos energéticos.
En los despachos oficiales y provinciales ya se analizan alternativas para morigerar la tensión. Una de las opciones en estudio es modificar el índice de referencia: actualmente se utiliza el crudo Brent (más caro), pero podría regresarse al WTI, que cotiza habitualmente unos dólares por debajo. Mientras tanto, la industria petrolera de la región observa con cautela cómo la renta extraordinaria por los altos precios se ve recortada por este regreso a la alícuota máxima, en un escenario de incertidumbre global que no parece dar tregua.




