Una tarde de sábado que parecía transcurrir con normalidad se transformó en una verdadera pesadilla para una familia de la zona de Km 17
Un incidente doméstico, aparentemente rutinario, desencadenó una fuerte explosión que redujo una vivienda a escombros en cuestión de minutos. A pesar del rápido arribo de las dotaciones de bomberos, las pérdidas materiales fueron totales y el hecho dejó un saldo desgarrador: las mascotas de la familia no lograron escapar de las llamas y perdieron la vida en el lugar.
El origen del siniestro: un descuido fatal en el dormitorio
El episodio ocurrió minutos antes de las 19:00 horas en un domicilio ubicado sobre la calle 22. Según el relato de la propietaria a los efectivos policiales —quienes acudieron tras recibir un alerta desesperado vía WhatsApp—, el fuego se originó cuando su hermano intentó encender un calefactor en una de las habitaciones.
Al parecer, el hombre utilizó un trozo de papel para activar el artefacto, lo que provocó una acumulación de gas y una explosión inmediata. El estallido fue lo suficientemente potente como para que las llamas se propagaran de forma instantánea por los ambientes, atrapando a los animales que se encontraban en el interior de la finca.
Pérdidas totales y el dolor por los animales
Si bien el hombre que intentó encender la estufa logró salir por sus propios medios y ponerse a salvo, la velocidad del incendio impidió cualquier intento de rescate de las pertenencias o de los seres sintientes que habitaban la casa. Personal de Bomberos Voluntarios trabajó intensamente para sofocar el foco ígneo y evitar que se extendiera a propiedades linderas, pero al finalizar las tareas confirmaron que la estructura quedó completamente inhabitable.
El hecho vuelve a poner en el centro de la escena la importancia de la revisión técnica de los artefactos de gas antes de la llegada de las bajas temperaturas y el peligro que conlleva el uso de métodos precarios para el encendido de estufas y calefactores en espacios cerrados.




