En medio de una escalada bélica que mantiene en vilo a la economía global, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, reveló un movimiento clave en el tablero de Medio Oriente
Según el mandatario, Teherán permitió el paso de diez buques petroleros por el estratégico Estrecho de Ormuz, una acción que la Casa Blanca interpreta como una señal de distensión en el marco de las negociaciones que involucran a Israel.
El paso de los petroleros y el nuevo liderazgo iraní
Durante una reunión de gabinete, Trump detalló que ocho grandes cargueros atravesaron el estrecho hace 48 horas, seguidos por otros dos buques cargados de crudo. «Lo interpretamos como una muestra de que Irán quiere avanzar hacia un acuerdo», afirmó el republicano, vinculando este gesto a la postura del nuevo líder supremo, Mojtaba Khamenei, quien asumió tras el asesinato de Alí Khamenei en un bombardeo estadounidense.
Este movimiento se produce apenas días después de que las Fuerzas Armadas de EE. UU. atacaran arsenales subterráneos en la costa iraní para «garantizar la libertad de navegación». Cabe recordar que el propio Trump había lanzado un ultimátum el sábado pasado, amenazando con destruir las centrales eléctricas de Irán si no se habilitaba totalmente el tránsito por esta vía, por donde circula gran parte del petróleo mundial.
La ONU exige un freno total a la guerra
Mientras Washington analiza los gestos de Teherán, el secretario general de la ONU, António Guterres, lanzó una advertencia desesperada desde Nueva York. El diplomático exigió a Estados Unidos e Israel poner fin inmediato a la ofensiva contra Irán, al tiempo que pidió a la administración persa que cese los ataques contra sus vecinos.
»Esto ha llegado demasiado lejos», sentenció Guterres ante la prensa, alertando sobre un impacto económico mundial «devastador» y un sufrimiento humano que supera límites inimaginables. Para las Naciones Unidas, el conflicto se encuentra fuera de control y es urgente que las potencias alcancen un entendimiento antes de que las consecuencias sobre el mercado energético y la seguridad internacional sean irreversibles.




