Pablo «El Chavo» Ferreyra fue detenido tras una serie de violentos episodios contra su expareja. Amenazas, golpes, destrozos y el incumplimiento de una orden de restricción desencadenaron la prisión preventiva dictada por el juez Marcos Nápoli. El caso incluyó un escalofriante audio: «me están haciendo la guerra, se les pudrió todo».
La violencia de género volvió a sacudir a Trelew con un caso que escaló en gravedad hasta desembocar en una detención. Pablo «El Chavo» Ferreyra, un hombre con antecedentes penales por violencia, quedó detenido con prisión preventiva luego de una serie de episodios que incluyeron amenazas, agresiones físicas y el incumplimiento de una orden de restricción vigente. La medida fue dispuesta por el juez Marcos Nápoli tras una audiencia en la que se repasaron los antecedentes y la gravedad de los hechos.
La noche de terror: «Salí o te voy a prender fuego»
Uno de los episodios más recientes ocurrió el 15 de marzo a la madrugada. El acusado se presentó en la vivienda de la mujer pese a tener una prohibición de acercamiento vigente. Al no encontrarla, se dirigió a la casa lindante, donde vive la madre de la víctima, y allí comenzó a lanzar amenazas escalofriantes.
«Salí o te voy a prender fuego», fue una de las frases que pronunció en ese momento. También gritó «busco un fierro y te mato», mientras provocaba destrozos en el lugar, arrojando escombros contra los vidrios y dañando el auto de la mujer. La situación se agravó porque las amenazas ocurrieron en presencia de la víctima, su madre y la hija de ambos, de apenas tres años. La secuencia fue considerada especialmente grave por el contexto y por el incumplimiento directo de una medida judicial previa.
Antecedentes: una perimetral que ya había sido violada
Ese antecedente había sido dictado el 22 de febrero por la jueza Ivana González, luego de otro hecho violento. Días antes, cuando la mujer le manifestó su intención de separarse, el hombre reaccionó con agresividad. Según la acusación, en esa ocasión «la golpeó ferozmente en el ojo y la nariz, además de asestarle otro golpe con un perchero», provocándole lesiones que luego fueron constatadas. Ese episodio derivó en la restricción de acercamiento que más tarde fue desobedecida.
Amenazas por mensajes: «se les pudrió todo»
La investigación también incorporó amenazas previas. El 1 de marzo, el acusado envió mensajes y audios a la madre de la víctima con frases intimidantes. Entre ellas, «me están haciendo la guerra, se les pudrió todo», en un contexto donde insistía con acercarse nuevamente. Estos mensajes fueron incorporados al expediente como prueba del hostigamiento sostenido.
Delitos en concurso y antecedentes penales
El expediente reúne distintos delitos en concurso, entre ellos desobediencia, violación de domicilio, daños y amenazas en contexto de violencia de género. La Fiscalía también remarcó la existencia de antecedentes penales vinculados a hechos de violencia.
Entre ellos figura una condena en 2018 por portación de arma de guerra, violación de domicilio y amenazas. También otra en 2010 por lesiones y desobediencia, y una más reciente en 2025 por atentado contra la autoridad agravado. Este historial delictivo fue determinante para que la Justicia evaluara la peligrosidad del acusado.
La decisión judicial: prisión preventiva por tres meses
Frente a este cuadro, el Ministerio Público Fiscal solicitó seis meses de prisión preventiva. Sin embargo, el juez Marcos Nápoli resolvió fijar la medida en tres meses, al considerar que el caso podría avanzar hacia juicio en un plazo menor. La detención se concretó tras allanamientos en los que además se secuestraron elementos de interés para la causa.
Durante la audiencia, la defensa no cuestionó los hechos ni la aplicación de la medida de coerción, allanando el camino para la decisión judicial.
Un contexto de violencia que se repite
El caso de «El Chavo» Ferreyra es un nuevo capítulo en una historia de violencia que incluyó golpes, amenazas, perimetrales violadas y una hija de tres años que fue testigo directa del terror. Con la investigación en marcha, la causa queda ahora en una etapa clave, donde se evaluará la responsabilidad del acusado en un contexto atravesado por reiterados episodios de violencia.




