Salud mental en Argentina: el 6,5% de la población está en riesgo de padecer trastornos.
Un reciente y exhaustivo informe presentado por el Observatorio de Psicología Social Aplicada (OPSA) de la Universidad de Buenos Aires (UBA) advierte sobre una delicada situación psicosocial en el país. Según el relevamiento, realizado sobre una muestra de 2.213 personas, el 6,5% de los argentinos enfrenta riesgo de desarrollar un trastorno mental, con la juventud y los sectores de menores ingresos como los grupos más vulnerables.
Vulnerabilidad en jóvenes y sectores bajos
El estudio revela una correlación directa entre la edad, el nivel socioeconómico y el malestar psíquico. Los jóvenes de entre 18 y 29 años presentan los niveles más altos de ansiedad, síntomas depresivos y, lo más preocupante, el mayor riesgo suicida, superando ampliamente a los adultos mayores de 60 años.
La frase que sintetiza el informe es contundente: “A menor nivel socioeconómico y menor edad, mayor ansiedad y depresión”. Esta tendencia marca que las preocupaciones económicas actúan como un factor de estrés crónico que deteriora la salud mental colectiva.
La brecha en el acceso al tratamiento
Uno de los puntos más críticos señalados por la UBA es la dificultad para acceder a ayuda profesional:
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Solo el 29,15% de los encuestados se encuentra bajo tratamiento psicológico.
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El 50,05% de quienes no están en terapia consideran que la necesitan pero no pueden acceder a ella.
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El 43,44% señala la imposibilidad de pagar el tratamiento como el obstáculo principal, seguido por la falta de cobertura en obras sociales y prepagas.
Hábitos, descanso y tecnología
El informe también indaga en la calidad de vida y los nuevos hábitos digitales:
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Problemas de sueño: El 58,69% sufre dificultades para dormir, un pilar fundamental del bienestar emocional.
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Actividad física: El 60,85% realiza ejercicio, lo cual fue identificado como un «factor protector» que reduce significativamente los niveles de ansiedad.
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Impacto de la IA: El 58,98% utiliza herramientas de inteligencia artificial. El estudio detectó que quienes prefieren recurrir a la IA para apoyo psicológico en lugar de a un humano presentan mayores niveles de sufrimiento y sintomatología ansiosa.
Crisis existencial y económica
El sentimiento de crisis es transversal en la muestra analizada. Un 52,40% asegura estar atravesando una crisis personal o existencial, mientras que el 55,91% lo atribuye directamente a la situación económica. Para enfrentar estos cuadros, el 40,87% busca refugio en el diálogo con amigos, mientras que el uso de medicación para la ansiedad (18,29%) y el consumo de alcohol (35,71%) aparecen como recursos de afrontamiento frecuentes.
Ante este panorama, los investigadores de la UBA remarcan la urgencia de políticas públicas que promuevan la detección precoz y faciliten el acceso efectivo a tratamientos de salud mental en todo el territorio nacional.




