Bajo el lema «Trabajo sin salario es esclavitud», la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) llevará adelante este martes una jornada de lucha en todo el país
La medida de fuerza surge como respuesta directa a la eliminación del salario social complementario, una decisión del Ejecutivo que impactará en casi un millón de personas.
Un conflicto que escala a nivel federal
La jornada de protesta incluirá cortes en rutas nacionales y accesos estratégicos a las principales ciudades del país. El detonante de la movilización es la resolución oficial que, a partir del 9 de abril, desvincula el ingreso de los trabajadores cooperativistas del Salario Mínimo, Vital y Móvil, fijando la cifra en $78.000. Desde el sector denuncian que este monto «licuado» por la inflación condena a los beneficiarios a la indigencia total.
«No somos beneficiarios de un plan, somos la clase trabajadora que se inventó su propio laburo», expresaron desde la UTEP en un comunicado. La organización, que agrupa a cartoneros y trabajadores de comedores, asegura que la crisis se agrava por la caída de 300 mil empleos formales en los últimos meses, personas que ahora buscan refugio en una economía popular ya desfinanciada.
El impacto económico en las provincias
Desde la conducción gremial advierten que el recorte no solo afecta a las familias, sino que provocará una recesión automática en los barrios. Johana Duarte, secretaria gremial, puso como ejemplo la situación en el norte argentino: en provincias como Chaco, la quita de estos fondos representa miles de millones de pesos que dejarán de circular en los comercios de cercanía.
Según estimaciones del sector, la falta de este ingreso de $78.000 por familia podría disparar la pobreza entre 8 y 15 puntos en las economías regionales más postergadas. La movilización de este martes se perfila como un desafío directo al protocolo de seguridad vigente, en una pulseada que promete paralizar los puntos neurálgicos de ingreso a la Capital Federal y el resto de las capitales provinciales.




