El mercado financiero estadounidense respiró con alivio este viernes y cerró una semana de fuerte recuperación
Tras varias jornadas marcadas por la volatilidad extrema, una moderación en el rendimiento de los bonos del Tesoro y el retroceso semanal en el precio del petróleo le dieron el impulso necesario a las acciones en Nueva York para alcanzar marcas históricas, pese a la persistente mirada atenta sobre Medio Oriente y los próximos pasos de la Reserva Federal.
Los números del mercado tras una racha ganadora
La jornada del viernes consolidó el rumbo positivo en Wall Street. El índice industrial Dow Jones lideró las ganancias con un avance del 0,58%, escalando hasta las 50.579,70 unidades y sellando un nuevo récord histórico semanal.
En la misma sintonía, el índice ampliado S&P 500 subió un 0,36% para ubicarse en los 7.472,73 puntos, mientras que el tecnológico Nasdaq Composite acompañó la tendencia con un leve incremento del 0,19%, cerrando en 26.343,97 enteros. El optimismo generalizado logró amortiguar las bajas de gigantes corporativos como Nvidia, que retrocedió un 2%, y la cadena minorista Walmart, que cedió un 0,7%.
Tasas de interés y la sombra de la inflación energética
El camino hacia estos números récord no fue sencillo. Al inicio de la semana, los inversores globales se desprendieron masivamente de títulos públicos, empujando el rendimiento del bono estadounidense a 10 años a su nivel más alto en más de doce meses, mientras que la tasa del bono a 30 años tocó picos que no se registraban desde 2007. Este movimiento respondió al temor generalizado de que la inflación, avivada por el encarecimiento del crudo ante el conflicto bélico con Irán, obligue a los bancos centrales a endurecer aún más sus políticas.
Las sospechas del mercado se confirmaron con la difusión de las actas de la última reunión de la Reserva Federal (Fed). Los documentos revelaron que la mayoría de los funcionarios prevé nuevas subas de tasas de interés si los costos de la energía no ceden. Desde las principales firmas de inversión alemanas como Deutsche Bank señalaron que la entidad monetaria podría estar sobreasegurándose contra los riesgos de inflación, descuidando potenciales señales de enfriamiento en el mercado laboral.
El factor diplomático y el desplome del petróleo
El clima de negocios dio un vuelco a partir del miércoles gracias al canal de diálogo abierto entre Washington y Teherán. Mediante la mediación diplomática de Pakistán, las conversaciones bilaterales mostraron avances concretos para reducir tensiones en las rutas comerciales de Medio Oriente. El propio secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, admitió que existen «buenas señales», aportando previsibilidad al tablero internacional.
Esta descompresión política impactó directo en las materias primas. Aunque el petróleo Brent subió un 1,5% el viernes hasta tocar los u$s 104,11 por barril, el balance de los últimos cinco días dejó una caída acumulada cercana al 5%. Esta tregua en los precios de los combustibles fue el principal motor para apuntalar la confianza de los operadores bursátiles.
Desplome histórico en la confianza del consumidor de EE.UU.
A pesar de la euforia financiera de los inversores en la bolsa, la economía de a pie muestra una realidad paralela y mucho más compleja. La histórica encuesta de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan se derrumbó en mayo a los 44,8 puntos, registrando el nivel más bajo desde que se tiene memoria estadística para esta serie.
Los especialistas explicaron que el bloque comercial en el Estrecho de Ormuz continúa trasladándose a los surtidores de nafta de todo el país norteamericano. El impacto es tan severo que el 57% de los hogares encuestados confesó que los elevados precios están golpeando duramente sus finanzas familiares. Para colmo, las expectativas inflacionarias de los ciudadanos a largo plazo treparon al 3,9%, un número que enciende alarmas de cara al cierre del año.
Movimientos corporativos y balances clave
La temporada de resultados trimestrales también dejó ganadores y perdedores de peso en el recinto neoyorquino:
-
Take-Two Interactive Software: Sus acciones cayeron un 4% a pesar de reportar sólidos ingresos y confirmar de manera oficial el esperado lanzamiento global del videojuego Grand Theft Auto VI para el mes de noviembre.
-
Workday y Zoom Communications: Tuvieron una rueda brillante escalando un 5,3% y un 9% respectivamente, tras superar las proyecciones de Wall Street y mejorar sus horizontes comerciales.
-
Estée Lauder: Fue la gran estrella corporativa de la jornada al dispararse un 11,6%. La suba ocurrió luego de que la firma estadounidense y el grupo español Puig decidieran cancelar formalmente las negociaciones para una megafusión que buscaba dar origen a una de las mayores corporaciones de belleza del planeta.
