Con un capital inicial de 1.000 millones de pesos, la flamante empresa estatal busca recuperar el control del sistema eléctrico, modernizar la infraestructura y garantizar la soberanía energética. Entre la supervisión de las cooperativas y la polémica designación de directores, así se perfila el nuevo gigante energético del Chubut.
La provincia de Chubut ha dado un paso estratégico fundamental al oficializar la creación de Energía Pública del Chubut Sociedad Anónima Unipersonal (EPECH S.A.U.). Esta nueva entidad estatal nace con el objetivo de centralizar, planificar y ejecutar la política energética en un territorio marcado históricamente por un sistema fragmentado y, en muchos casos, colapsado.
Los números y la estructura
La EPECH inicia su camino con un capital social de 1.000 millones de pesos, representado por 100.000 acciones. El esquema de propiedad mantiene el control absoluto en manos del Estado provincial (60% de acciones Clase “A”), mientras que el 40% restante (Clase “B”) se reserva para una futura oferta pública. Con sede en Rawson y una duración proyectada de 99 años, la empresa tiene facultades para intervenir en toda la cadena: desde la generación y el transporte hasta la comercialización de energías convencionales y renovables, incluyendo el ambicioso horizonte del hidrógeno verde.
El rol del Estado: ¿Control o reemplazo de cooperativas?
Uno de los puntos que mayor debate genera es la relación de la EPECH con las actuales cooperativas eléctricas. Al respecto, el secretario de Infraestructura y Energía, Hernán Tórtora, fue tajante: «No es contra las cooperativas, pero el Estado se hará cargo ante fallas».
Según el funcionario, la nueva empresa permitirá que el Ejecutivo provincial tenga una herramienta real para intervenir cuando el servicio falle o para evitar abusos, garantizando que la energía sea «un derecho y no un privilegio». El objetivo final es reducir los cortes y mejorar la calidad del servicio mediante obras reales y un despacho económico del Mercado Eléctrico Mayorista del Chubut (MEMCH).
Directorio y tensiones políticas
La conformación del directorio no ha estado exenta de polémicas. La ley establece una conducción de cinco miembros: tres designados por el Ejecutivo, uno por la minoría legislativa (oposición) y uno por los trabajadores.
La ficha de la oposición: Todo indica que el exdiputado nacional Santiago Igón ocupará el lugar por la minoría, tras un acuerdo entre sectores del peronismo. Sin embargo, su postulación enfrenta críticas de sectores radicales debido a causas judiciales pendientes.
Representación gremial: El sindicato de Luz y Fuerza tendrá una silla en la toma de decisiones, asegurando que los derechos laborales y convenios colectivos sean respetados en esta nueva etapa.
Referentes regionales
El modelo de la EPECH no es un experimento aislado. Chubut busca replicar los casos de éxito de provincias vecinas, como el EPEN en Neuquén o Servicios Públicos Sociedad del Estado en Santa Cruz, empresas que han logrado centralizar la gestión de recursos y servicios con resultados positivos en la cobertura territorial.
Con la puesta en marcha de esta empresa, el gobernador Ignacio Torres apuesta a que Chubut deje de ser solo un espectador en la renta energética y pase a ser un actor protagónico en la transición hacia fuentes renovables, buscando la tan ansiada «soberanía energética».




