Lo que debía ser una noche de distensión y protocolo se transformó en un escenario de tensión e incertidumbre.
sábado 25 de abril de 2026, el presidente Donald Trump y la primera dama, Melania Trump, fueron desalojados de urgencia de la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca tras un incidente de seguridad provocado por manifestantes dentro del salón principal del Washington Hilton.
Según los primeros reportes, el Servicio Secreto intervino de manera inmediata cuando un grupo de personas comenzó a protestar ruidosamente mientras el mandatario ocupaba la mesa presidencial. A pesar del hermetismo inicial, las autoridades confirmaron que el presidente no presenta lesiones y fue resguardado de forma preventiva.
Una cena marcada por la hostilidad
La asistencia de Trump a este evento —la primera de su segundo mandato— ya estaba rodeada de polémica. Tras haber evitado la cena durante años, su regreso se produjo en medio de una relación extremadamente tensa con los medios de comunicación, marcada por:
-
Restricciones al Pentágono: El reciente veto a fotógrafos en conferencias de prensa y las nuevas normas impuestas por el secretario Pete Hegseth.
-
Batallas Judiciales: Demandas activas contra medios como The New York Times, The Wall Street Journal y The Associated Press.
-
Conflicto de acceso: La restricción de acreditaciones a periodistas que no se alinean con la narrativa oficial.
Manifestaciones y protestas
El clima fuera del hotel ya anticipaba una jornada difícil. Decenas de manifestantes se congregaron con pancartas que rezaban «El periodismo ha muerto», mientras que dentro del salón, figuras como Medea Benjamin (cofundadora de Code Pink) fueron escoltadas fuera por la seguridad tras interrumpir la velada.
Cerca de 500 periodistas jubilados habían firmado una petición previa exigiendo a la Asociación de Corresponsales (WHCA) una postura más firme contra lo que consideran un «atropello a la libertad de prensa». Por su parte, la presidenta de la WHCA, Weijia Jiang, intentó mantener un tono diplomático al inicio de la cena, reconociendo que la relación con la administración es «complicada e intensa, pero sólida».
El debate sobre la ética periodística
El incidente reaviva la discusión sobre si los periodistas deben socializar con las fuentes que cubren. Mientras medios como el New York Times mantienen su política de no asistir por razones éticas, otros como NBC o el New York Postasistieron llevando como invitados a figuras clave del gabinete, como Marco Rubio o Scott Bessent.
El evento, que tradicionalmente utiliza el humor para limar asperezas, este año optó por el mentalista Oz Pearlman en lugar de un cómico, buscando evitar confrontaciones directas que, finalmente, terminaron estallando de forma externa a la organización.




