La escalada de violencia en Medio Oriente ha sumergido al Líbano en una de las catástrofes humanitarias más graves de su historia reciente
Según un informe detallado de la ONG italiana Arci Culture Solidali (Arcs), los bombardeos israelíes iniciados en marzo ya se han cobrado la vida de más de 2.000 personas. El panorama en el sur del país y en la región de Bekaa es de devastación absoluta, con un éxodo masivo que supera el millón y medio de desplazados que huyen del fuego cruzado y el temor a una inminente invasión terrestre.
Niñez bajo fuego y escuelas convertidas en refugios
El impacto en la población civil, y especialmente en los más vulnerables, es alarmante. La organización advierte que unos 367.000 niños han sido forzados a abandonar sus hogares, perdiendo no solo su techo sino también su acceso a la educación. Actualmente, 486 escuelas —tanto públicas como privadas— han dejado de funcionar como instituciones educativas para convertirse en centros de acogida improvisados para familias que han quedado en la calle.
Los ataques continúan concentrándose en zonas residenciales, lo que ha empeorado una infraestructura ya debilitada. Pese a las dificultades extremas de acceso, las organizaciones humanitarias insisten en la urgencia de un alto el fuego inmediato para frenar la sangría y proteger los derechos fundamentales de las comunidades locales, sin distinción de religión o etnia.
El espectro del hambre y el encarecimiento de la vida
A la tragedia de los bombardeos se le suma una amenaza silenciosa pero letal: la inseguridad alimentaria. El Programa Mundial de Alimentos (PMA) alertó desde Beirut que el país se encamina rápidamente hacia una hambruna generalizada. La directora del organismo, Allison Oman, señaló que el desplazamiento masivo ha colapsado las cadenas de suministro internas, disparando los precios de los productos básicos.
Uno de los datos más preocupantes es el incremento del 17% en el precio del pan, el alimento esencial de la dieta libanesa, que se ha vuelto un bien de lujo o, en muchas zonas de conflicto, directamente inalcanzable. La presión sobre los mercados locales y la falta de ingresos de los desplazados configuran un escenario donde la ayuda internacional se vuelve la única barrera entre la supervivencia y la inanición.




