José Antonio Kast en Argentina: primera gira oficial y cita con Milei.
Este domingo 5 de abril de 2026, el presidente de Chile, José Antonio Kast, aterrizó en Buenos Aires para dar inicio a su primera gira internacional como jefe de Estado. La elección del país trasandino como primer destino no es casual, ya que busca consolidar un eje regional en sintonía con la administración de Javier Milei, en un contexto donde la agenda bilateral combina urgencias económicas y complejos reclamos judiciales.
El rol de la Embajada y el caso Galvarino Apablaza
La actividad oficial del mandatario chileno comenzó con una visita a la embajada de Chile en Buenos Aires. Allí, Kast mantuvo una reunión de trabajo con el abogado y flamante embajador chileno, Gonzalo Uriarte (UDI). Este encuentro técnico fue el preludio de una agenda que estará inevitablemente marcada por la situación de Galvarino Apablaza Guerra.
El ex frentista, acusado de participar en el asesinato del senador Jaime Guzmán, es un punto de fricción histórica. Su fuga y la fallida detención previa han generado una persistente tensión diplomática. No obstante, desde el parlamento y sectores del oficialismo chileno insisten en que este asunto de seguridad y justicia no debería “eclipsar” el encuentro bilateral, cuyo objetivo principal es mejorar las relaciones y avanzar en una agenda común.
Reunión en la Casa Rosada y los ejes estratégicos con Milei
Tras su paso por la sede diplomática, el mandatario chileno se trasladará a la Casa Rosada. En la sede del Gobierno argentino, mantendrá una reunión bilateral con su par, Javier Milei. Según fuentes oficiales, se espera que los jefes de Estado aborden un abanico de temas críticos para ambas naciones.
Entre los puntos principales de la conversación figuran la economía, la seguridad regional y la mejora en la infraestructura de los pasos fronterizos, vitales para el comercio bilateral. Por supuesto, la posibilidad de avanzar en la extradición de Apablaza será un tema ineludible en la mesa de diálogo. La sintonía ideológica entre ambos líderes abre una ventana de oportunidad para destrabar conflictos de larga data y fortalecer la cooperación en el Cono Sur.




