Padrinos de Ángel denunciaron maltratos y violencia: “Iban a los golpes”.
El caso que conmociona a Comodoro Rivadavia sumó este sábado testimonios desgarradores. Katerine y Michael, padrinos de Ángel López, el nene de 4 años que murió tras un paro cardiorrespiratorio, relataron la violenta dinámica familiar que rodeó la vida del menor y apuntaron contra las falencias de la Justicia para protegerlo.
«Zamarreadas y sacudidas»: la convivencia desde bebé
Los padrinos detallaron que la violencia en el entorno de Ángel comenzó desde su temprana infancia. Según explicaron, la relación entre los padres biológicos, Luis y Mariela, estuvo marcada por la inestabilidad y los celos. “Había episodios explosivos, iban a los golpes”, recordaron sobre el vínculo de la pareja.
Katerine fue contundente al describir cómo trataba la madre al niño cuando este tenía apenas meses de vida: “No vi ejercerle violencia a golpes, pero sí zamarreadas y sacudidas; para mí, eso ya es violencia”. Además, revelaron que cuando el niño era un bebé, la madre se mudó a Córdoba, dejándolo al cuidado del padre, quien intentó sin éxito denunciar el abandono ante las autoridades.
El polémico proceso de tenencia y revinculación
Uno de los puntos más críticos del relato fue el rol de la Justicia en la custodia del niño. Según los padrinos, cuando la madre regresó a Comodoro Rivadavia, se le otorgó la tenencia temporal debido a denuncias de maltrato que pesaban sobre Luis y su actual pareja.
Michael relató que el niño llegó a estar bajo su resguardo temporal cuando se le impuso una perimetral al padre. Durante ese tiempo, presenciaron el sufrimiento del menor: “Ángel sufrió mucho porque nunca llegó a tener ese vínculo de hijo con ella; se alteraba y buscaba el consuelo del padre”. A pesar de que Luis cumplió con los requerimientos judiciales (psicólogos y reuniones de Alcohólicos Anónimos), los padrinos aseguran que la respuesta del sistema siempre fue la misma: «no podían hacer nada».
Cronología de una tragedia anunciada
Ángel falleció el pasado domingo 5 de abril tras descompensarse en la casa de su madre biológica. Para la familia paterna y los padrinos, el sistema judicial falló al retirar al niño de su entorno habitual el 4 de noviembre de 2025 para entregarlo a una madre con la que no tenía vínculo afectivo sólido.
Actualmente, la madre biológica y su pareja son las principales figuras bajo la lupa de los investigadores. Mientras se esperan las pericias finales, los testimonios de quienes convivieron con el pequeño refuerzan la hipótesis de un entorno hostil que la Justicia no supo, o no quiso, frenar a tiempo.




