Tragedia en Comodoro: el desgarrador relato de la madrastra de Ángel tras ver cómo vivía el nene.
El caso de Ángel, el pequeño de 4 años que falleció en Comodoro Rivadavia, sumó un nuevo y crudo capítulo este sábado. Lorena Andrade, pareja del padre del nene, rompió el silencio tras la viralización de un video que muestra las precarias e insalubres condiciones de la vivienda donde el menor pasó sus últimos días junto a su madre biológica.
“Era una pocilga”: la denuncia contra la Justicia y el sistema
En una entrevista cargada de dolor con TN, Andrade fue contundente al comparar la realidad con los informes oficiales que permitieron el traspaso de la custodia. “La psicóloga nos dijo que él tenía su habitación, que estaba en una casa estable y que estaba bien. Ahora veo todo y me doy cuenta de que es una mentira”, denunció la mujer, visiblemente afectada por las imágenes de suciedad y abandono en la casa del barrio Quintas I.
La madrastra de Ángel cuestionó duramente la decisión judicial que retiró al niño de su entorno paterno el pasado noviembre. “Si nos daban a Ángel, él iba a estar vivo. ¿Por qué no lo escucharon? Ahora no me lo pueden sacar del cajón”, lamentó. Además, criticó que la vivienda, escena de una muerte investigada, no contara con custodia policial tras el hecho.

Los audios de la emergencia y el avance de la causa
Mientras la familia paterna busca testigos que identifiquen a quien grabó las deplorables condiciones de la casa, la investigación incorporó pruebas clave. Se conoció un audio enviado por Mariela, la madre biológica, a la propia Lorena Andrade en el momento de la descompensación del nene.
“Es urgente, se trata de Ángel. ¿Luis está por ahí? Necesito que me llame”, se escucha decir a la mujer en un mensaje cargado de desesperación. Para los investigadores, este registro permite reconstruir los minutos previos al paro cardiorrespiratorio que terminó con la vida del pequeño el domingo 5 de abril.
Actualmente, la causa tiene como principales imputados a la madre biológica y a su actual pareja. La fiscalía aguarda los resultados finales de la autopsia y el peritaje de los teléfonos celulares secuestrados para determinar si existió maltrato físico previo o negligencia extrema en el cuidado del menor.




