Trump sobre el diálogo con Irán: «Si hay acuerdo o no, me da igual».
En una jornada marcada por la incertidumbre diplomática en Pakistán, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, volvió a sacudir el escenario internacional con declaraciones tajantes. Al ser consultado por la prensa sobre el desarrollo de las negociaciones de paz con la delegación iraní, el mandatario republicano minimizó la importancia de un consenso formal, amparándose en lo que considera una victoria militar definitiva.
Una postura de fuerza ante el diálogo
Al salir de la Casa Blanca, Trump fue interrogado sobre las expectativas de la cumbre en Islamabad. Con su característico estilo directo, el mandatario afirmó: «Si llegamos a un acuerdo o no, me da igual. La razón es que hemos ganado». Para el jefe de Estado, la posición de su país en la mesa de negociaciones es de superioridad absoluta, independientemente de los documentos que puedan firmarse.
“Nos encontramos en negociaciones muy profundas con Irán. Por lo que, indistintamente, ganamos”, sostuvo ante los periodistas, reforzando la idea de que la presión ejercida sobre el régimen de Teherán ya ha cumplido sus objetivos estratégicos.
El balance militar según Washington
El argumento central de Trump para justificar su desapego al resultado diplomático reside en el estado actual de las fuerzas armadas iraníes tras los recientes enfrentamientos. El presidente estadounidense fue categórico al describir el panorama bélico en la región, especialmente en lo que respecta al control del Estrecho de Ormuz.
«Los derrotamos militarmente. Derrotamos a su ejército. No tienen Armada. 158 barcos están bajo el agua», sentenció el mandatario. Además, hizo hincapié en la neutralización de las capacidades de defensa iraníes: «Bajo el mar. Todos sus dragaminas», concluyó, sugiriendo que la amenaza sobre las rutas comerciales petroleras ha sido eliminada por la fuerza de las armas.
Impacto en las negociaciones de Pakistán
Estas declaraciones llegan en un momento crítico, justo cuando las delegaciones en Pakistán decidieron extender las charlas por un día más ante la falta de acuerdos concretos. La postura de Trump podría complicar los esfuerzos de los mediadores internacionales, ya que le resta peso institucional a los compromisos que sus propios enviados puedan suscribir con el gobierno iraní este domingo.




