Desgaste oficialista: La imagen negativa de Manuel Adorni trepa al 72%.
La crisis política que rodea al Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ha comenzado a cristalizarse en números alarmantes para la administración libertaria. Según el último relevamiento nacional de la consultora Opina Argentina, el funcionario alcanzó un récord histórico de imagen negativa con el 72%, en un contexto marcado por las investigaciones judiciales sobre su patrimonio y los polémicos viajes al exterior financiados por contratistas estatales.
El desplome de la aprobación presidencial
El informe, basado en más de mil casos relevados entre fines de marzo y principios de abril, no solo expone la fragilidad de Adorni, sino que confirma un retroceso sostenido en la figura de Javier Milei. El Presidente, que supo liderar los ránkings de popularidad al inicio de su gestión, hoy ostenta apenas un 35% de imagen positiva frente a un 63% de valoración negativa.
Este deterioro representa una caída estrepitosa desde diciembre pasado, cuando Milei mantenía un 48% de aprobación. La aceleración del desgaste coincide con el impacto de las medidas de ajuste y la proliferación de escándalos en el entorno de la Casa Rosada, dejando al mandatario en el quinto puesto de preferencias a nivel nacional.
Opositores y oficialistas que superan a Milei
El sondeo de Opina Argentina arroja un dato político relevante: tres figuras de la oposición y una del propio oficialismo ya superan al Jefe de Estado en imagen positiva.
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Axel Kicillof y Myriam Bregman: Lideran la tabla con un 44% de aprobación.
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Cristina Fernández de Kirchner: Se ubica con un 39%.
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Patricia Bullrich: La senadora oficialista también aventaja al Presidente con un 39% de aceptación ciudadana.
Por su parte, Adorni queda relegado al fondo de la lista con una imagen positiva de apenas el 23%, siendo el funcionario con mayor rechazo social del gabinete nacional.
El impacto de las causas judiciales
Los analistas vinculan la performance del Jefe de Gabinete directamente con el «ruido» judicial de las últimas semanas. Las transferencias bancarias de Marcelo Grandio antes de su función pública, los viajes en avión privado a Punta del Este y la reciente confirmación de pagos en efectivo para vuelos familiares a Aruba han limado el perfil de «transparencia» que intentaba proyectar el Gobierno.
A pesar de que la cúpula de La Libertad Avanza mantiene su respaldo férreo al funcionario —como quedó demostrado en la reciente recorrida por Vaca Muerta—, los indicadores de opinión pública sugieren que el costo político del blindaje es cada vez más elevado para la imagen presidencial de cara al futuro electoral.




