Comodoro Rivadavia: Multitudinaria marcha para pedir justicia por Ángel López.
La ciudad de Comodoro Rivadavia se volcó masivamente a las calles este viernes por la noche en una movilización que reflejó el dolor y la rabia de toda una comunidad. Miles de personas se concentraron para exigir el esclarecimiento de la muerte de Ángel López, el niño de 4 años que falleció días atrás y cuya investigación apunta firmemente hacia la hipótesis de un homicidio.
Indignación popular frente a la Fiscalía
La columna de manifestantes, compuesta por familiares, vecinos y ciudadanos autoconvocados, partió desde la plaza principal y culminó frente a la sede de la Fiscalía. Allí, entre velas, pancartas con el rostro del menor y cánticos de «Justicia», el clima de tensión escaló con gritos dirigidos a las autoridades judiciales y el reclamo de «que se vayan todos».
La marcha no solo llevó el nombre de Ángel, sino que también unificó pedidos de justicia por otros casos recientes que sacudieron a la localidad, como los de Valeria Schwab y Diego Serón. La consigna fue clara: poner fin a la desprotección de las víctimas y exigir celeridad en las causas que conmocionan a la región.
Fuertes declaraciones de la familia y sospechas cruzadas
Durante la movilización, Lorena Andrade, madrastra del menor, brindó declaraciones a la prensa y apuntó directamente contra la madre biológica, Mariela Altamirano, y su pareja, Maicon González. «Que no se corra el foco, Ángel murió al cuidado de esas personas», sentenció Andrade, quien además reveló un dato inquietante: según su versión, la madre habría solicitado que se le entregara el cuerpo sin realizar la autopsia.
Cabe recordar que los traumatismos detectados en el examen forense contradicen la versión inicial de Altamirano, quien había asegurado que el niño sufrió una descompensación repentina. Actualmente, tanto ella como González son los principales sospechosos en el expediente que instruye la justicia penal.
Fallas en el sistema de protección y revinculación
El caso de Ángel pone bajo la lupa el accionar del Juzgado de Familia, específicamente la decisión del juez Juan Pablo Pérez. El niño vivía bajo el cuidado de su padre, Luis López, y Lorena Andrade, hasta que se inició un proceso de revinculación con su madre biológica.
La tragedia se agrava por el hecho de que Altamirano habría abandonado al menor cuando este tenía apenas un año de vida. La decisión judicial de reintegrarlo a ese entorno, a pesar de los antecedentes y las advertencias previas de violencia en otros ámbitos familiares, es hoy el eje central de las críticas que la multitud descargó en las calles de Comodoro Rivadavia.




