Quirno cruzó a la Embajada de Rusia y Milei cargó contra el «periodismo basura».
La tensión diplomática entre Buenos Aires y Moscú alcanzó un nuevo pico este sábado 4 de abril de 2026. Luego de que la Embajada de Rusia calificara como una «historia inflada» la investigación sobre una red de desinformación en el país, el canciller Pablo Quirno salió al cruce de manera tajante. El funcionario ratificó que las presuntas operaciones de espionaje y siembra de noticias falsas ya están bajo la lupa de los tribunales locales.
Cruce diplomático por la «operación de desinformación»
La representación diplomática rusa en Argentina había emitido un comunicado en Telegram donde lamentaba que «las posturas ideológicas vuelven a imponerse al sentido común» y acusaba un intento de «enturbiar las relaciones bilaterales». La respuesta de Quirno no se hizo esperar a través de la red social X.
“En relación con la comunicación emitida por la Embajada de Rusia… quiero destacar que los hechos mencionados se encuentran actualmente bajo análisis de la Justicia argentina”, afirmó el canciller. Además, subrayó que la determinación de responsabilidades se dará bajo el «pleno respeto al Estado de Derecho» y aseguró que el Gobierno sigue el tema con extrema atención para garantizar la transparencia y la legalidad en este 2026.
Milei y una nueva embestida contra los medios
Mientras la Cancillería manejaba el frente diplomático, el presidente Javier Milei aprovechó la coyuntura para profundizar su enfrentamiento con la prensa. Bajo el título de “Periodismo basura”, el mandatario vinculó el caso de espionaje con lo que denominó «periodistas corruptos y traidores a la patria». Según Milei, este entramado muestra «de qué madera están hechos la gran mayoría de los periodistas y los medios».
El Jefe de Estado insistió en que este escenario justifica su postura de eliminar por completo la pauta oficial. “La pauta oficial debería ser cero a todo nivel, ya que parece que son fácilmente corrompibles”, sentenció, argumentando que el financiamiento público facilita «maniobras sucias de la política». Incluso, el Presidente volvió a utilizar el polémico eslogan de la militancia digital libertaria: “NOLSALP” (“No odiamos lo suficiente a los periodistas”).
El debate sobre el «ensobrado» y la objetividad
La narrativa oficialista fue reforzada por otras figuras del entorno libertario. El ideólogo Agustín Laje señaló que el periodismo figura entre las instituciones «menos confiables del país», mientras que el diputado Lisandro Almirón planteó una mirada más institucional al sugerir que se debe revisar la profesión periodística. “Solo habrá objetividad cuando deje de haber financiamiento público. El periodismo hoy es una herramienta política”, concluyó el legislador correntino.
En medio de este clima de hostilidad hacia la prensa, el Gobierno sostiene que la red rusa habría financiado al menos 250 noticias falsas para desestabilizar la gestión. La Justicia deberá ahora determinar si efectivamente existió una connivencia entre agentes extranjeros y actores del sistema de medios local para operar contra la administración de La Libertad Avanza.




