El control de los movimientos bancarios dejó al descubierto un uso fraudulento inmediato de una tarjeta extraviada en Comodoro Rivadavia, con consumos que superaron los 300 mil pesos en pocas horas.
La secuencia comenzó con una compra cotidiana y terminó en una denuncia formal que ya tiene imágenes clave para la investigación. La rapidez con la que se realizaron las operaciones marcó el eje del caso.
Una compra en una panadería y un extravío que pasó desapercibido
El hecho se originó en la zona de Rawson y 13 de Diciembre, donde la tarjeta se habría perdido tras salir de un comercio. La situación no fue advertida en el momento, lo que permitió que terceros accedieran al plástico sin resistencia. Esa circunstancia inicial resultó determinante para el desarrollo posterior.
Horas después, la víctima detectó movimientos que no reconocía en la cuenta bancaria de su esposo. El monto acumulado superó los 300 mil pesos, lo que encendió una alerta inmediata. A partir de ese momento, se inició el procedimiento para bloquear la tarjeta y formalizar la denuncia.
Cámaras de seguridad captaron a una pareja de sospechosos
La intervención de las cámaras de seguridad permitió reconstruir parte del recorrido del dinero utilizado. En un local de indumentaria quedaron registrados dos sospechosos realizando compras con la tarjeta. Esas imágenes ya forman parte del expediente judicial en análisis.
El registro audiovisual muestra a una pareja que habría concretado varias transacciones en distintos puntos comerciales. La secuencia evidencia una utilización sistemática del medio de pago en un corto período. Esa dinámica refuerza la hipótesis de un uso intencional tras el hallazgo del plástico.
Recompensa por datos que permitan identificar a los responsables
La denuncia activó una investigación que busca identificar a los responsables a partir de esos registros. El material obtenido resulta clave para avanzar en la individualización de los sospechosos. La causa se encuentra en etapa de análisis con intervención de los investigadores.
El caso también abrió una instancia de colaboración pública impulsada por la propia víctima, quien difundió un número de contacto para recibir información. El teléfono habilitado es 297 500-4120, y se ofrece una recompensa por datos precisos que permitan avanzar en la identificación. La participación ciudadana aparece como un elemento complementario en la búsqueda.
Una modalidad frecuente: el tiempo entre la pérdida y el bloqueo es clave
El episodio refleja una modalidad frecuente vinculada a extravíos en la vía pública, donde el tiempo entre la pérdida y el bloqueo resulta determinante. La rapidez en la utilización de la tarjeta marcó la diferencia en este caso. Esa variable condiciona la posibilidad de evitar daños económicos mayores.
Las autoridades recomiendan bloquear inmediatamente las tarjetas ante cualquier extravío o robo, y revisar periódicamente los movimientos bancarios para detectar consumos no autorizados.




