Un alumno de la Escuela 775 de Puerto Madryn ingresó con un arma de aire comprimido. La directora advirtió que no pueden revisar mochilas sin orden judicial.
La comunidad educativa de Puerto Madryn se encuentra nuevamente en estado de alerta tras detectarse que un alumno de la Escuela 775 “Malvinas del Sur” portaba un arma de aire comprimido en su mochila. El episodio fue descubierto gracias al aviso de una madre, lo que permitió a los directivos activar de forma inmediata los protocolos de seguridad y convivencia escolar.
La directora del establecimiento, María Liberata Avendaño, abordó la situación con cautela, priorizando la contención pedagógica para evitar la estigmatización del joven involucrado. “No hay víctimas ni victimarios”, señaló la docente, describiendo el hecho como una alteración de la convivencia que genera un clima de miedo en el aula. Asimismo, hizo un llamado a la reflexión de los adultos sobre el control de lo que los menores llevan al colegio: “En la mochila deben venir los útiles escolares para uso propio”.
Las limitaciones legales de los docentes para revisar mochilas
El caso puso otra vez sobre la mesa el debate sobre las facultades de las autoridades escolares. Avendaño fue tajante al explicar que, al ser los estudiantes sujetos de derecho, los docentes tienen prohibido inspeccionar sus pertenencias de forma arbitraria. “Nosotros no podemos revisar la mochila, no podemos tocarle la mochila”, afirmó, subrayando que ante cualquier sospecha firme o amenaza, la única vía legal es la intervención directa de la Justicia y las fuerzas de seguridad.
A pesar de la gravedad del hallazgo, la institución decidió no suspender las actividades para mantener la normalidad del ciclo lectivo, aunque se convocó a reuniones urgentes con los padres para conformar un Consejo Escolar de Convivencia. La directora advirtió que los estudiantes deben comprender que este tipo de conductas o las amenazas de tiroteos —que se han repetido en la provincia— pueden acarrear serias consecuencias penales.
Reincidencia en la ciudad: el antecedente de la Escuela 190
Este es el segundo hecho de características similares que ocurre en Puerto Madryn en menos de diez días. A principios de abril, un adolescente de 16 años fue demorado tras ingresar con una pistola de aire comprimido y un cuchillo a la Escuela 190. En aquella oportunidad, el menor fue interceptado por la policía en una plaza cercana al colegio luego de que una alumna alertara a su familia sobre la presencia del arma.
Estos episodios se dan en un contexto de creciente preocupación por la seguridad escolar en Chubut, donde las autoridades educativas y policiales trabajan para diferenciar bromas de mal gusto de amenazas reales, mientras intentan reforzar los controles perimetrales sin vulnerar los derechos de los alumnos.




