La Corte Suprema sumó un respaldo de peso. Rectores de 15 universidades privadas de todo el país se expresaron en favor de la propuesta presentada por el máximo tribunal para impulsar una metodología de mayor transparencia en la elección de nuevos jueces.
«La calidad de la Justicia depende, en gran medida, de la calidad de quienes la integran, lo que exige reglas claras, evaluaciones objetivas y procedimientos previsibles», afirmaron los académicos en un comunicado.
La iniciativa fue presentada por la Corte en marzo pasado, con la firma de dos de sus tres integrantes, Ricardo Lorenzetti y Carlos Rosenkrantz, bajo el nombre «Proyecto de Reglamento de Concursos para la Selección de Magistrados». El tercer miembro, el presidente Horacio Rosatti, no suscribió el proyecto por ejercer actualmente la titularidad del Consejo de la Magistratura.
El respaldo de los rectores: «Excelencia académica y capacitación continua»
Los rectores no escatimaron elogios a la propuesta de la Corte. «Desde el ámbito universitario valoramos, especialmente, que la propuesta coloque en el centro del proceso la formación profesional, la excelencia académica y la capacitación continua como condiciones indispensables para el acceso a la magistratura», añadieron en el comunicado.
El proyecto busca eliminar cualquier discrecionalidad o injerencia política en la designación de los jueces, o al menos reducirla a su mínima expresión. Para eso, modifica las modalidades de trabajo del Consejo de la Magistratura, el órgano encargado de seleccionar a los nuevos magistrados. La propuesta quedó aprobada mediante la acordada 4/26 con fecha del 25 de marzo pasado y fue presentada días después en una conferencia de prensa.
Las universidades que apoyan: de Córdoba a Buenos Aires
El texto lleva la firma de 15 rectores de universidades privadas de todo el país. Entre ellos, Andrés Aguerre, de la Universidad Católica de Córdoba; Carlos Salvadores de Arzuaga, de la Universidad del Salvador; Eduardo Sisco, de la Universidad Museo Social; Federico Fanjul, de la Universidad Santo Tomás de Aquino de Tucumán; y Gastón O’Donnell, de la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales.
También lo suscribieron Héctor Sauret, de la Universidad de Concepción del Uruguay; José Luis Ghioldi, de la Universidad de Belgrano; Juan Carlos Mena, de la Universidad FASTA; María Laura Simonassi, de la Universidad Católica de Cuyo; Martín De Palma, de la Universidad Católica de Santa Fe; y Norberto Porto Lema, de la Universidad de Morón.
Además, firmaron Paulo Falcón, de la Universidad CAECE; Ricardo Popovsky, de la Universidad de Palermo; Rita Gajate, de la Universidad Católica de la Plata; y Tomás Guillermo Rueda, de la Universidad Blas Pascal.
El rol de Horacio Rosatti: presidente del Consejo de la Magistratura
Un dato clave del proyecto es la ausencia de la firma del presidente de la Corte, Horacio Rosatti. Según trascendió de fuentes judiciales, Rosatti no suscribió el proyecto porque actualmente ejerce la titularidad del Consejo de la Magistratura. El organismo es precisamente el que se vería modificado por la iniciativa, por lo que el magistrado prefirió mantenerse al margen para evitar un conflicto de intereses.
Lorenzetti y Rosenkrantz, en cambio, impulsaron la propuesta con el objetivo de transparentar los concursos para la designación de jueces, un proceso que históricamente ha sido criticado por la influencia de la política partidaria.
La Corte Suprema sumó un respaldo académico de peso: 15 rectores de universidades privadas de todo el país apoyan el proyecto de concursos transparentes para elegir jueces. «Reglas claras, evaluaciones objetivas y procedimientos previsibles», pidieron los académicos. El proyecto, firmado por Lorenzetti y Rosenkrantz, busca reducir al mínimo la injerencia política en la designación de magistrados. Rosatti no firmó por su rol en el Consejo de la Magistratura.




