La comunidad educativa de la Escuela N.º 21 de Trelew atraviesa horas determinantes
Tras una masiva movilización que unió a familias desde el Palacio Municipal hasta la Escuela N.º 85, las autoridades educativas confirmaron medidas drásticas para intentar sanear una institución golpeada por denuncias de abuso con acceso carnal y maltratos. En una reunión clave con la supervisora Graciela Ortiz, se garantizó un cambio profundo en la estructura del colegio.
Reemplazo del personal y acciones legales
La resolución más contundente comunicada a los padres es el apartamiento total del personal que cumplía funciones en el establecimiento. Según informaron las madres de los niños afectados, la medida alcanza a directivos, docentes y personal auxiliar. «Se va a cambiar absolutamente todo. Todos fueron apartados y no serán reubicados en otras escuelas», aseguraron las familias, quienes además iniciarán acciones legales contra el personal anterior por presunta negligencia.
El retorno a las aulas se estima para dentro de una semana, pero bajo un esquema completamente diferente. La nueva gestión contará con directivos experimentados en situaciones de crisis y equipos de supervisión permanentes para garantizar la seguridad de los menores.
Contención psicológica y nueva modalidad para los alumnos implicados
Uno de los puntos centrales del acuerdo es la implementación de un dispositivo de acompañamiento psicológico. Profesionales especializados trabajarán dentro de la escuela para brindar apoyo tanto a los alumnos como a sus familias, buscando reconstruir el vínculo de confianza con la institución.
Respecto a los niños señalados en las denuncias —alumnos de apenas 7 años—, las autoridades confirmaron que serán desplazados de la escuela. Si bien se les garantizará el derecho constitucional a la educación, lo harán bajo una modalidad que no implique la asistencia al establecimiento ni a otros centros comunes, atendiendo a la complejidad del caso donde, según los padres, «se han naturalizado conductas» que requieren intervención especializada.
Un llamado a formalizar las denuncias
A pesar de los avances administrativos, las familias y su equipo legal advirtieron que el proceso judicial está en su etapa inicial. Se instó a todas las madres y padres que sospechen de situaciones de maltrato a acercarse a la Comisaría de la Mujer para formalizar las presentaciones.
«Se necesita un expediente para avanzar; no queríamos promesas, queríamos hechos», afirmaron los voceros del grupo tras relatar episodios desgarradores, como el de Samanta, una de las madres denunciantes, cuyo hijo fue encerrado en un baño e incitado a actos sexuales. La comunidad se mantiene en alerta, siguiendo de cerca que cada compromiso asumido por el Ministerio se cumpla de manera efectiva.




