El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó este domingo con atacar las centrales eléctricas y los puentes de Irán si el estrecho de Ormuz no es reabierto.
“El martes será el día de las centrales eléctricas y el día de los puentes, todo en uno, en Irán. No habrá nada igual”, escribió el líder de la Casa Blanca en su plataforma Truth Social, tras un ultimátum de 48 horas que lanzó el sábado.
“Abran el jodido estrecho, bastardos locos, o vivirán en el infierno”
Trump fue contundente en su mensaje. “Abran el jodido estrecho, bastardos locos, o vivirán en el infierno. Solo miren. Alabado sea Alá”, amenazó. Las declaraciones del mandatario estadounidense elevan la tensión en Medio Oriente a un nivel sin precedentes, en medio de una guerra que ya lleva más de un mes.
El estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente una quinta parte del comercio mundial de petróleo, fue cerrado casi completamente por Irán en represalia por los ataques estadounidenses-israelíes que comenzaron el 28 de febrero.
Un ultimátum de 48 horas que vence el martes
El sábado, Trump había dado un ultimátum de 48 horas a Irán para que abriera el estrecho. Ahora, con la amenaza de atacar centrales eléctricas y puentes, el mandatario sube la apuesta. “El martes será el día de las centrales eléctricas y el día de los puentes, todo en uno, en Irán”, insistió.
El gobierno iraní aún no respondió oficialmente a las amenazas, pero el régimen ya había prometido “acciones más destructivas” contra Estados Unidos e Israel. La guerra no muestra signos de desescalada.
El estrecho de Ormuz, el campo de batalla económico
El estrecho de Ormuz es una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo. Su cierre parcial disparó el precio del petróleo por encima de los US$100 y generó una crisis logística para el transporte de crudo desde Medio Oriente. Trump exige su reapertura inmediata bajo amenaza de ataques masivos contra la infraestructura iraní.
Las centrales eléctricas y los puentes son blancos civiles de gran sensibilidad. Un ataque contra ellos no solo causaría daños económicos enormes, sino también una crisis humanitaria en Irán. La comunidad internacional mira con preocupación la escalada verbal del presidente estadounidense.
Una guerra que no da tregua
La guerra entre Irán y Estados Unidos, que comenzó el 28 de febrero, ya lleva más de un mes y no muestra signos de resolverse. Los ataques diarios contra la república islámica se suceden sin interrupción, y Trump dejó en claro que no tolerará el cierre del estrecho de Ormuz.
“Abran el jodido estrecho, bastardos locos, o vivirán en el infierno”, sentenció. El martes se acerca, y la región entera contiene la respiración.




