Lo que comenzó como una foto de viaje en Nueva York terminó convirtiéndose en el frente judicial más complejo para el jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
A partir del 11 de marzo, con la difusión de una imagen de su esposa Bettina Angeletti en Estados Unidos, Adorni ingresó en un espiral del que todavía no puede salir y que ya cumplió un mes. El funcionario, con el respaldo del Gobierno detrás, intentó por todos los medios abandonar el laberinto pero aún no encontró la salida.
La foto que lo cambió todo: la esposa de Adorni en el avión presidencial
El detonante del calvario de Adorni se produjo por la difusión de la foto de Bettina Angeletti, su esposa, durante la gira oficial por el Argentina Week en Nueva York y Miami. Una imagen confirmó que ella formaba parte de la comitiva presidencial pese a no tener un cargo público. El primer error no forzado del funcionario fue señalar que la presencia de Angeletti en el avión presidencial ARG-01 fue por decisión del presidente Javier Milei.
«Vengo a deslomarme»: la frase que desató la ola de críticas
En esa primera defensa, además de señalar que no generó gastos extra, Adorni lanzó una frase que luego calificó de desafortunada: «Vengo a deslomarme una semana y quería que mi esposa me acompañe», afirmó en una nota, desatando una ola de críticas por el uso de recursos públicos para fines personales. Tras el escándalo por el viaje de ida, la atención se puso en el regreso. Aunque el funcionario aseguró que los pasajes de vuelta los habían pagado de su bolsillo, surgieron registros que complican su versión.
Viajes a Punta del Este y causas judiciales multiplicadas
Luego de ese hecho, se difundió que Adorni viajó con su familia, ida y vuelta, en un vuelo privado a Punta del Este con su amigo Marcelo Grandio, con contratos en la TV Pública. Las causas judiciales contra él se multiplicaron. Están centradas principalmente en presunto enriquecimiento ilícito y manejo de fondos públicos. Las investigaciones abarcan la compra de propiedades de alto valor y los viajes sospechosos.
Levantamiento del secreto fiscal y bancario: la Justicia mete presión
En las últimas 48 horas, el juez federal Ariel Lijo —a instancias del fiscal Gerardo Pollicita— tomó una medida drástica en la causa que investiga un presunto enriquecimiento ilícito, con el levantamiento del secreto fiscal y bancario. La Justicia ahora tiene acceso a todos los movimientos de dinero de Adorni y su mujer desde enero de 2022 hasta hoy. Se indaga no solo el viaje, sino también la compra de un departamento en Caballito que el funcionario habría escriturado por un valor menor al de mercado.
El respaldo de Milei: «Sigue siendo la voz del Gobierno»
Paralelamente, el Gobierno trató de que su nombre sea sinónimo de gestión y buenas noticias, lejos del foco judicial. Tanto Javier como Karina Milei lo siguen sosteniendo y el resto de los ministros se mueven bajo ese plan. «Sigue siendo la voz del Gobierno», dicen en Casa Rosada. Pero el laberinto judicial de Adorni parece no tener salida.
Un mes pasó desde aquella foto que cambió todo. Manuel Adorni pasó de ser la voz del Gobierno a estar bajo la lupa de la Justicia por presunto enriquecimiento ilícito. Viajes en el avión presidencial con su esposa, vuelos privados a Punta del Este, una compra sospechosa de un departamento en Caballito y ahora el levantamiento del secreto fiscal y bancario. El respaldo de Milei sigue intacto, pero el laberinto de Adorni se vuelve cada vez más espeso.




