La ministra de Seguridad de la Nación descartó de plano cualquier cortocircuito tras la salida de Federico Angelini de la cartera y calificó la relación con su predecesora como “excelente”.
En el plano internacional, confirmó que la Argentina aportó una lista de 34.000 barras e infractores que no podrán ingresar a los estadios del próximo Mundial.
La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, salió a disipar con firmeza las versiones que daban cuenta de una supuesta fractura política en la conducción del área de seguridad y un presunto distanciamiento con Patricia Bullrich. Los rumores habían cobrado fuerza en los últimos días tras la eyección de Federico Angelini de la estructura ministerial.
En declaraciones radiales, la funcionaria nacional fue categórica al negar cualquier tipo de rispidez interna y aseguró que la coordinación estratégica en el combate contra el delito sigue siendo la prioridad absoluta de la gestión oficial, sin fisuras en el horizonte gubernamental.
«Mucho más allá de la gestión de la seguridad»
Al ser consultada sobre las especulaciones de un quiebre en su vínculo con la actual senadora nacional, Monteoliva fue tajante:
«¿Distanciamiento entre Patricia y yo? Para nada, eso no es así. La salida de Federico Angelini no tiene absolutamente nada que ver con ninguna interna».
De esta manera, la ministra garantizó que las modificaciones en los casilleros del organigrama no alterarán en lo más mínimo el desarrollo de los operativos territoriales de alto impacto, tales como el Plan Bandera que se ejecuta en la ciudad de Rosario.
Asimismo, Monteoliva deshizo en elogios el rol político de Bullrich dentro del oficialismo, destacando su labor legislativa en la Cámara Alta y su peso específico para blindar los proyectos de ley del sector. «Está mucho más allá de la gestión de la seguridad propiamente dicha», analizó la ministra, ponderando el liderazgo de su antecesora. En sintonía con el clima de la Casa Rosada, describió las reuniones de Gabinete como «espacios provechosos para el trabajo en equipo» bajo la conducción del Presidente.
Operativo Mundial: 34.000 prohibiciones y base en EE. UU.
En el plano estrictamente operativo, la titular de la cartera de Seguridad reveló los detalles del exhaustivo blindaje internacional que implementará la Argentina de cara a la Copa del Mundo en Estados Unidos, con el fin de bloquear el viaje y el ingreso de hinchas violentos.
El Gobierno nacional formalizó el envío a las autoridades norteamericanas de un listado de 34.000 personas con prohibición de ingreso a los estadios. La composición de esta base de datos restrictiva discrimina dos universos de infractores claramente delimitados:
| Cantidad de personas | Condición / Motivo de la restricción |
| 21.000 ciudadanos | Incluidos bajo el régimen de Derecho de Admisión por violencia en el fútbol. |
| 13.000 ciudadanos | Registrados oficialmente como deudores alimentarios con impedimento legal. |
Para asegurar la efectividad de las alertas migratorias, Monteoliva precisó que la Argentina integrará un comando unificado de seguridad con base física en el estado de Virginia. Dicha base operará en cooperación directa con el FBI y el programa local Tribuna Segura, permitiendo un entrecruzamiento de datos en tiempo real durante todo el certamen deportivo.
Por último, la funcionaria prefirió tomar distancia de las polémicas instaladas tras la homilía del arzobispo de Buenos Aires, Jorge Ignacio García Cuerva, durante el Tedeum del 25 de Mayo, limitándose a señalar la relevancia de «escuchar todas las voces» y reafirmando que el foco exclusivo del ministerio permanecerá puesto en la agenda de seguridad, la articulación judicial y el trabajo mancomunado con el Congreso.
