El Gobierno nacional acelera las negociaciones políticas para avanzar con el proyecto de reforma electoral.
En este marco, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, retomará las reuniones bilaterales con mandatarios provinciales con el objetivo de consolidar los respaldos legislativos necesarios y delinear el mediano plazo institucional.
Negociaciones en la Casa Rosada y el antecedente de San Luis
Santilli recibirá este lunes en Balcarce 50 al gobernador de San Luis, Claudio Poggi. Desde el Poder Ejecutivo consideran que el vínculo con el mandatario puntano representa un modelo de consenso viable: un esquema donde la gobernación conserva su armado territorial y cede la estrategia en el plano nacional.
La Casa Rosada busca replicar este formato en otros distritos para obtener los votos que permitan suspender o eliminar las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), sin relegar el control de la boleta presidencial de Javier Milei. En los despachos oficiales el optimismo es marcado y aseguran que la reforma “sale sí o sí”. El cronograma trazado por el oficialismo fija la primera mitad de septiembre como fecha límite para concretar la votación en la Cámara de Diputados.
El principal objetivo de estas rondas políticas es sellar los acuerdos antes del 15 de septiembre, fecha en la que ingresará formalmente el Presupuesto 2027. Dicho proyecto de ley contemplará:
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Modificaciones a la Ley de Administración Financiera.
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Una reforma presupuestaria inspirada en el modelo de shutdown estadounidense.
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Cambios en las normativas de Emergencia en Discapacidad y Financiamiento Universitario.
La agenda legislativa en el Senado y la estrategia discursiva
En paralelo a la reforma electoral, la mesa política del Gobierno sigue de cerca la actividad en el Senado, donde confía en contar con los números necesarios para aprobar esta semana el paquete de propiedad privada, ascensos diplomáticos y pliegos judiciales.
De cara al armado de campaña, la estrategia discursiva oficialista se estructurará sobre los logros de gestión y las leyes ya sancionadas, entre las que destacan la reforma laboral, la Ley Bases, la baja de la edad de imputabilidad y las modificaciones a la Ley de Glaciares. A este bloque se sumarán las iniciativas proyectadas para los próximos meses, como el nuevo Código Penal, la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y el paquete de desregulación económica.
El plan de la mesa chica presidencial consiste en asociar estas reformas institucionales con resultados macroeconómicos concretos, posicionando la baja de la inflación, el equilibrio fiscal y las mejoras en seguridad como los ejes centrales de la oferta electoral.
Polarización política y armado territorial distrito por distrito
La estrategia de campaña contemplará una marcada polarización con el kirchnerismo, ubicando al gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, como el principal eje de contraste para nacionalizar la discusión política. Desde el entorno del jefe de Estado aclaran que, si bien Milei mantendrá una postura moderada y dialoguista durante las tratativas por la reforma electoral, esto “no tiene nada que ver con el cierre de listas”.
Finalmente, el Ejecutivo ratificó que La Libertad Avanza priorizará competir con candidatos propios en la mayoría de las provincias. La premisa del Gobierno consiste en separar la gobernabilidad del armado electoral: se negociará el acompañamiento de las leyes en el Congreso con los gobernadores de la oposición dialoguista, pero sin ceder de manera automática el control de las candidaturas locales.
