La máxima categoría del automovilismo mundial destacó el crecimiento del piloto argentino con la escudería Alpine.
Tras rozar el muro y sobreponerse a las difíciles condiciones de la pista, el pilarense firmó su mejor resultado en la categoría, sumó ocho unidades y se acomodó en el undécimo lugar del campeonato mundial.
El Gran Premio de Canadá significó un punto de inflexión absoluto para la campaña de Franco Colapinto en la Fórmula 1. Su destacada performance en el circuito de Montreal no pasó inadvertida para las autoridades de la máxima categoría, que emitieron elogios directos hacia el piloto bonaerense, calificando su sexta posición en la carrera dominical como un resultado histórico tanto para sus registros personales como para las aspiraciones inmediatas de su equipo.
El crecimiento con Alpine y la evolución técnica
Desde la organización oficial de la Fórmula 1 explicaron que el piloto oriundo de Pilar terminó de encontrar su ritmo ideal a partir de las últimas actualizaciones técnicas y el paquete de mejoras que la escudería Alpine introdujo en los monoplazas. La progresión del argentino muestra una curva ascendente muy marcada, dado que venía de conseguir un valioso séptimo puesto en el Gran Premio de Miami —que hasta ese momento se erigía como su mejor producción histórica— y apenas una competencia más tarde logró pulverizar esa marca al cruzar la bandera a cuadros en el sexto escalón del clasificador.
El desempeño de Colapinto cobró un valor extra al compararse con el rendimiento del otro lado del garaje de la escudería francesa, ya que logró superar a su compañero de equipo, el experimentado corredor Pierre Gasly, quien debió conformarse con la octava colocación. Los análisis técnicos de la competencia reflejaron que el argentino se consolidó como el representante más veloz y consistente de toda la zona media de la parrilla durante los tramos iniciales del Gran Premio, sosteniendo el ritmo ante rivales de mayor rodaje.
Resiliencia en una pista traicionera
La carrera de Colapinto en el trazado canadiense estuvo impregnada de dramatismo y resiliencia. El piloto ingresó a los boxes para realizar el recambio de neumáticos durante la neutralización con el auto de seguridad virtual, imitando la estrategia de la mayoría de sus competidores directos, pero la tensión se apoderó del box de Alpine al momento de regresar a la pista, cuando el pilarense pisé un sector húmedo del asfalto, perdió momentáneamente el control del vehículo y se deslicé directamente hacia el paredón, sufriendo un golpe leve en el ala delantera que afortunadamente no mermó el rendimiento general del monoplaza.
Gracias a este esfuerzo conductivo en condiciones de baja adherencia, el piloto sumó puntos por tercera vez en las últimas cuatro presentaciones del calendario mundial, lo que le permitió escalar de forma sólida hasta la undécima posición del Campeonato de Pilotos, acumulando quince unidades en total. Esta cosecha lo posiciona a solo un punto de distancia del neozelandés Liam Lawson, a tres unidades del británico Oliver Bearman y a escasos cinco puntos de su compañero Gasly, al tiempo que contribuye de forma decisiva para que Alpine se consolide en el quinto lugar del Campeonato de Constructores.
El balance del piloto tras la hazaña en Montreal
Una vez concluida la actividad en la pista, Franco Colapinto manifestó su felicidad y destacó que lograr que ambos autos del equipo terminen en la zona de puntos representa una recompensa fantástica para todo el grupo de ingenieros y mecánicos que trabajaron de manera incansable. El joven bonaerense admitió que supieron capitalizar los abandonos y la mala fortuna de otros competidores de la parrilla, pero rescató el valor de haber maximizado los recursos disponibles para llevar el coche sano a la meta en una pista sumamente resbaladiza donde debió batallar contra la falta de agarre en las primeras vueltas debido a la elección de un compuesto de neumáticos más duro que el de sus rivales.
