CAPIP y CAFACh solicitaron la declaración de la emergencia pesquera en Chubut.
Las principales cámaras empresarias del sector propusieron formalmente al Gobierno provincial la convocatoria a una “Mesa Multisectorial” para analizar la crisis de la actividad. Plantean la reedición del Programa de Recupero Pesquero implementado en 2013 y destacan que, a pesar del contexto adverso, lograron preservar los puestos de trabajo.
La industria pesquera de Chubut ingresó en una fase crítica. La Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP) y la Cámara de la Flota Amarilla de Chubut (CAFACh) elevaron un pedido formal ante la Secretaría de Pesca de la provincia para solicitar la declaración urgente de la Emergencia Pesquera Provincial. La presentación fue remitida de forma directa al titular de la cartera, Diego Brandán.
En el documento, que cuenta con las firmas de Agustín de la Fuente (presidente de CAPIP) y Gustavo González (presidente de CAFACh), las entidades advirtieron sobre el severo ahogo financiero y el deterioro económico generalizado que afecta tanto a la flota pesquera extractiva como a las plantas de procesamiento en tierra y a las pymes de servicios vinculadas al sector.
La estructura de costos y el freno exportador
Entre los fundamentos troncales que justifican el requerimiento extraordinario, las cámaras empresarias expusieron tres factores macroeconómicos que volvieron «inviable» la operatoria regular de las firmas pesqueras:
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Suba de insumos: Se registró un incremento sostenido y desproporcionado en el valor del combustible y de insumos críticos para la navegación, elevando los costos de producción por encima del precio final de venta de las mercaderías.
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Retraso cambiario: Sostienen que el tipo de cambio actual no resulta competitivo para los sectores transables y exportadores, reduciendo drásticamente los márgenes de ingresos en moneda local por las ventas al exterior.
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Crisis internacional: Los conflictos bélicos globales generaron severas distorsiones en las rutas logísticas, disparando el valor de los fletes internacionales y provocando una marcada retracción del consumo de proteínas de mar en los principales mercados compradores de la Patagonia.
Frente a este escenario de pinzas, los directivos hicieron especial hincapié en el esfuerzo económico que vienen demostrando las empresas de todos los eslabones productivos para sostener la mano de obra local y evitar despidos masivos.
El pedido de una Mesa Multisectorial
Como salida institucional a la crisis, CAPIP y CAFACh reclamaron la conformación inmediata de una Mesa Multisectorial que funcione bajo la órbita conjunta de las secretarías de Pesca y de Trabajo de Chubut. La propuesta apunta a sentar en una mesa de negociación a las cámaras empresarias, los sindicatos del sector, las firmas de servicios portuarios y las autoridades políticas para consensuar medidas de contingencia que garanticen la sustentabilidad del negocio y el empleo.
El antecedente de 2013 como hoja de ruta
Para aliviar la carga impositiva del sector, las cámaras propusieron replicar el esquema del «Programa de Recupero para el Desarrollo Pesquero», una herramienta de asistencia ejecutada en el año 2013 bajo la gestión del exgobernador Martín Buzzi a través de la Ley Provincial IX Nº 108.
Aquella normativa de emergencia otorgó una agresiva batería de beneficios fiscales a cambio de un compromiso de paz social y estabilidad laboral:
| Beneficios otorgados a las empresas | Compromisos exigidos a las firmas |
| Exención total del Impuesto a los Ingresos Brutos. | Mantenimiento irrestricto de los puestos de trabajo. |
| Eliminación del tributo especial del 8 por mil. | Prohibición explícita de despidos sin justa causa. |
| Quita definitiva del canon de extracción pesquera. | Continuidad operativa de las plantas de procesamiento en tierra. |
| Reducción de tasas portuarias y gravámenes a combustibles. | Regularidad en los pagos a la cadena de proveedores locales. |
Desde las entidades recordaron que la implementación de este programa en el pasado tuvo un impacto de contención social decisivo en los puertos y los entramados urbanos con alta dependencia pesquera, tales como Puerto Madryn y Rawson, donde la pesca representa el motor de la actividad económica regional.
