Boca Juniors sufrió un revés futbolístico de máxima gravedad en la antesala de su compromiso internacional más trascendental del semestre
El delantero uruguayo Miguel Merentiel padeció una severa lesión muscular que lo margina de manera definitiva del próximo partido ante Universidad Católica de Chile, un cruce decisivo correspondiente a la Copa Libertadores de América donde el conjunto de la Ribera se jugará su boleto a los octavos de final del certamen.
Baja de peso para Úbeda en una noche de pura presión
El atacante charrúa había manifestado intensas molestias físicas tras finalizar el último compromiso del campeonato doméstico. Luego de ser evaluado minuciosamente por el departamento médico del club y someterse a estudios de alta complejidad, se constató un desgarro en el gemelo que obligó a su exclusión inmediata de la lista de concentrados para el trascendental choque del próximo jueves en la Bombonera.
La ausencia de Merentiel altera por completo los planes tácticos del cuerpo técnico liderado por Claudio Úbeda. El delantero venía consolidado como una de las referencias ofensivas más sólidas del esquema «Xeneize» debido a su regularidad y despliegue. Si bien desde el club no emitieron un parte médico que precise los días exactos de parálisis, los tiempos biológicos de rehabilitación para este tipo de rupturas fibrilares demandan habitualmente varias semanas de inactividad, quedando sujeto a su evolución cotidiana.
El único camino para el Xeneize: ganar o despedirse
La baja del artillero charrúa llega en el momento más caliente de la fase de grupos. La tabla de posiciones del Grupo D mantiene a Boca en la tercera ubicación con 7 unidades, quedando relegado por detrás del líder Universidad Católica (10) y de Cruzeiro de Brasil (8). Este panorama le quita todo tipo de margen de error al elenco de Úbeda en condición de local.
La matemática es lineal para las aspiraciones del club argentino: una victoria frente a la escuadra chilena depositará a Boca con 10 puntos en la siguiente instancia, garantizando su presencia en la fase eliminatoria sin depender de otros marcadores. Por el contrario, cualquier otro resultado adverso, ya sea un empate o una caída en su propio estadio, sentenciará la eliminación directa de la máxima cita continental, condenando al plantel a disputar los playoffs de la Copa Sudamericana.
