El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció un nuevo avance en la agenda de reformas del Gobierno al confirmar el inicio de la licitación para privatizar AySA y la aprobación de dos nuevos proyectos dentro del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI).
Las medidas incluyen inversiones millonarias, cambios estructurales en servicios públicos y la incorporación de capital privado en sectores estratégicos.
Avanza la privatización de AySA con nueva licitación oficial
AySA inicia una nueva etapa hacia su privatización tras el anuncio de la publicación de los pliegos de licitación en el Boletín Oficial. El proceso contempla la venta del 90% de las acciones actualmente en manos del Estado nacional.
El plan del Ejecutivo prevé que al menos el 51% del paquete accionario sea adquirido por un operador estratégico, mientras que el resto será colocado en el mercado bursátil. El nuevo esquema se enmarca en un contrato de concesión por 30 años, con opción de prórroga por una década adicional.
Luis Caputo destacó que la incorporación de capital privado permitirá mejorar la eficiencia del servicio, ampliar la red de agua y cloacas y aumentar las inversiones en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
El Gobierno suma dos megaproyectos al régimen RIGI
En paralelo, el Comité Evaluador aprobó el ingreso de dos nuevos proyectos al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), con una inversión total superior a los US$2.000 millones.
Se trata del proyecto de cobre de Minera San Jorge en Mendoza, con una inversión de US$891 millones, y la ampliación del proyecto de litio Cauchari Olaroz en Jujuy, que suma US$1.241 millones.
Según informó Luis Caputo, ambas iniciativas generarán más de 8.000 puestos de trabajo entre directos e indirectos. Además, destacó el impacto exportador del cobre y el crecimiento del sector minero como motor de divisas.
Estos proyectos se suman a un total de 16 aprobados bajo el RIGI, con inversiones acumuladas cercanas a los US$30.000 millones y otros 20 en evaluación.
Un cambio de modelo económico con foco en inversión privada
El Gobierno sostiene que estas medidas forman parte de un cambio estructural orientado a reducir la participación estatal en empresas públicas y fomentar la inversión privada.
En ese marco, el ministro remarcó que el objetivo es reemplazar la lógica de empresas estatales por un sistema basado en competencia, reglas claras y atracción de capitales, con el fin de mejorar servicios e impulsar el crecimiento económico.
Con la privatización de AySA y la expansión del RIGI, el Gobierno profundiza su estrategia de apertura a la inversión privada en infraestructura y recursos estratégicos, marcando uno de los movimientos económicos más significativos de su gestión.
