El diputado nacional por Chubut, Juan Pablo Luque, cuestionó con dureza el proyecto de reforma energética impulsado por el Gobierno nacional y defendió firmemente la continuidad del régimen de Zona Fría.
El legislador argumentó que la iniciativa oficial “traslada el costo de la energía directamente a los usuarios” y, además, «profundiza las desigualdades entre las regiones del país».
En su rol como vicepresidente de la comisión de Energía, Luque informó que presentó un dictamen alternativo para frenar el impacto del proyecto. Durante su exposición en el plenario de las comisiones de Energía y Combustible y de Presupuesto y Hacienda, el diputado chubutense sostuvo que la propuesta oficial “no viene a ordenar el sistema energético, sino a llevar adelante un cambio profundo en la política energética de la Argentina con una mirada muy poco federal”.
El impacto en los hogares: «Apenas subsidiará una semana de calefacción»
Tras escuchar las explicaciones de la Secretaría de Energía de la Nación respecto al nuevo esquema de segmentación, Luque alertó sobre las consecuencias directas para los habitantes del sur del país:
“Estamos quitando prácticamente el 50% del subsidio al gas. En un hogar promedio que consume 200 metros cúbicos por mes para calefaccionarse, este nuevo esquema apenas subsidiará una semana de calefacción”, precisó.
El diputado remarcó que, de avanzar la propuesta del Poder Ejecutivo, «cerca de dos millones de personas perderían el beneficio» de forma inmediata.
Cuestionamientos al techo de ingresos y la realidad patagónica
Luque rebatió los argumentos del oficialismo para justificar el recorte en los beneficios energéticos:
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Inclusión justificada: “La mayoría de quienes reciben este subsidio lo necesitan realmente. No se puede construir una política pública pensando únicamente en casos excepcionales porque además imponen un techo de ingresos que en Patagonia perjudica a cientos de miles de personas”, fustigó.
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El drama del gas envasado: Hizo hincapié en la crítica situación de las regiones que carecen de acceso a las redes de gas natural. “El subsidio actual es claramente insuficiente. Una garrafa cuesta cerca de 20 mil pesos en muchas localidades patagónicas y en verano también hay temperaturas bajo cero”, detalló.
Al cierre de su intervención, Luque ratificó la validez del dictamen alternativo promovido por su bloque y exigió revisar de forma urgente los puntos centrales del proyecto de ley oficialista para evitar un perjuicio mayor a los usuarios de las provincias del sur.
