Las pizarras de las plazas financieras nacionales e internacionales exponen una jornada de consolidación para el crédito argentino
El indicador de riesgo país, elaborado diariamente por el banco de inversión JP Morgan, volvió a quebrar a la baja la barrera psicológica de las 500 unidades en una rueda de operaciones caracterizada por la volatilidad y la selectividad de los inversores hacia los activos locales.
El comportamiento responde a la inercia favorable que arrastran ciertos títulos públicos en el segmento de renta fija. Aunque los bonos soberanos no se alinearon en una tendencia unánime, el empuje de determinados tramos de la curva de deuda permitió que el índice sectorial mantuviera su racha bajista en el inicio de los negocios en Wall Street y la Bolsa de Comercio de Buenos Aires.
El índice de JP Morgan se desploma y cede terreno clave
Las pantallas de las mesas de dinero confirmaron que el indicador crediticio de Argentina retrocedió un 0,2%, ubicándose exactamente en las 499 unidades básicas. Este posicionamiento por debajo de la línea de los 500 puntos consolida una percepción de menor desconfianza global respecto a la capacidad de pago del Estado nacional, en un contexto donde el mercado monitorea con lupa cada movimiento macroeconómico.
La paridad del riesgo de Argentina se sostiene en terreno positivo a pesar de las oscilaciones diarias de los títulos públicos en dólares. Las variaciones marginales del mercado secundario permitieron que el promedio ponderado se desprendiera de las presiones de la víspera, un factor que es seguido muy de cerca por las corporaciones locales que buscan financiamiento en el exterior.
Comportamiento dispar en las acciones de Wall Street y la plaza local
En la Bolsa de Nueva York, las cotizaciones de las firmas argentinas reflejadas en los certificados de depósito conocidos como ADR expusieron resultados mixtos. El sector bancario lideró los avances de la jornada internacional, con el Banco Macro encabezando las ganancias al registrar una suba del 3,1%, marcando el mejor desempeño de la cartera de empresas argentinas frente a caídas puntuales que no superaron el umbral del 2%.
A nivel doméstico, el índice Merval reflejó esa misma tónica de cautela y avanzó apenas un 0,2%, posicionándose en los 3.076.372,99 puntos básicos. Mientras el sector financiero empujó la bolsa porteña de la mano de Banco Macro (+2,4%), Grupo Supervielle (+1%) y Grupo Financiero Galicia (+0,84%), las acciones industriales y energéticas acusaron el impacto tomador de ganancias, con retrocesos notorios en Loma Negra (-1,4%), Sociedad Comercial del Plata (-2,2%) y la distribuidora eléctrica Edenor (-2,3%).
