El sector minero se consolida como uno de los motores indiscutidos de la economía nacional.
Según las últimas proyecciones de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), se espera que para el año 2026 las exportaciones del sector alcancen los USD 9.000 millones, lo que representaría un salto del 49% respecto al periodo anterior. Este crecimiento exponencial no solo marca un récord histórico, sino que redefine el posicionamiento estratégico del país en el mercado global de minerales críticos.
El impacto territorial y la generación de divisas
La minería ya no es solo una promesa, sino una realidad que sostiene las cuentas públicas. Tras un 2025 que cerró con envíos por USD 6.056 millones (un 30% más que el año previo), la actividad elevó su participación al 7% del total de las exportaciones argentinas. Este flujo de divisas es vital para fortalecer la balanza comercial en un contexto de alta demanda de dólares.
A nivel regional, el impacto es determinante. En provincias como Catamarca, la minería representa el 93,2% de sus ventas al exterior, mientras que en Santa Cruz y San Juan los niveles de participación alcanzan el 85,8% y 85,4% respectivamente. Estas cifras demuestran que la industria extractiva es el eje estructurante del desarrollo productivo en gran parte del territorio nacional.
El litio y los metales preciosos como pilares del auge
El salto proyectado para 2026 se apoya en una combinación de factores externos e internos. Por un lado, los altos precios internacionales del oro y la plata han permitido compensar leves caídas en los volúmenes de producción. En 2025, el oro generó USD 4.094 millones (un alza del 30%) pese a producirse un 6% menos de onzas.
Por otro lado, el litio surge como el gran protagonista de la transformación energética. La producción de este «oro blanco» creció un 56% anual, alcanzando las 116,1 mil toneladas de carbonato de litio equivalente (LCE). Este dinamismo posiciona a la Argentina como un actor clave en Sudamérica, compitiendo directamente en la carrera por los minerales necesarios para la electromovilidad global.
Horizonte 2035: Cobre y el rol del RIGI
La mirada de la industria está puesta en el largo plazo, con un potencial exportador que podría escalar hasta los USD 22.000 millones para el año 2035. Para alcanzar este objetivo, el Gobierno y las empresas apuestan al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), que actualmente engloba proyectos por cerca de USD 42.000 millones.
Este marco normativo busca acelerar la puesta en marcha de grandes emprendimientos, especialmente de cobre, mineral que concentra el 37% de la inversión exploratoria actual junto con el oro. Con una inversión en exploración que se triplicó en la última década (llegando a USD 430 millones en 2025), la Argentina se prepara para una reconversión de su matriz productiva, consolidándose como un proveedor estratégico de minerales críticos para la transición energética mundial.
