La suba sostenida del precio de los pasajes aéreos vuelve a golpear el bolsillo de los argentinos. A los incrementos globales impulsados por el conflicto en Medio Oriente, ahora se suman nuevos ajustes locales que encarecen aún más viajar desde el país.
Las aerolíneas, presionadas por el aumento de costos, trasladan ese impacto directamente a los pasajeros, generando una escalada que ya se refleja con fuerza en vuelos nacionales e internacionales.
El conflicto global dispara el precio del combustible
Uno de los principales factores detrás del aumento es el encarecimiento del combustible, clave en la estructura de costos de las aerolíneas. La guerra en Medio Oriente provocó un fuerte incremento en el precio del petróleo, especialmente tras el bloqueo del estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del crudo mundial.
Este escenario elevó el valor del jet fuel hasta un 100% entre febrero y abril de 2026, impactando directamente en la industria aérea, donde el combustible representa entre el 30% y el 40% de los costos operativos.
Según datos relevados por Transport & Environment, el costo del combustible por pasajero en vuelos de larga distancia desde Europa aumentó en promedio 88 euros (unos US$104).
Volar desde Argentina: subas que ya superan el 15%
El impacto ya se siente con claridad en el país. En apenas dos meses de conflicto, los vuelos al exterior desde Argentina aumentaron en promedio un 15,6%, pasando de US$715 a US$824 por ticket, según un informe de la consultora EcoSur citado por la Agencia Noticias Argentinas.
Algunas rutas registran incrementos aún más marcados:
- Buenos Aires – Los Ángeles: +29%
- Buenos Aires – Nueva York: +23%
- Buenos Aires – Miami: +17%
- Madrid, Cancún y Punta Cana: alrededor del +16%
Además, aerolíneas como Aerolíneas Argentinas aplicaron recargos temporales por combustible, que van desde $7.500 por tramo en cabotaje hasta entre US$10 y US$50 en vuelos internacionales.
Más costos ocultos: rutas largas, seguros y tasas
El aumento no responde únicamente al combustible. Las aerolíneas también enfrentan mayores costos por desvíos de rutas para evitar zonas de conflicto, lo que implica vuelos más largos y mayor consumo.
A esto se suma el incremento en las primas de seguros, otro factor que presiona sobre el precio final de los tickets.
Pero en Argentina hay un componente adicional: la actualización de la tasa de seguridad aeroportuaria impulsada por el Gobierno nacional.
Nuevo golpe al bolsillo: suben las tasas aeroportuarias
Desde fines de mayo, viajar será aún más caro. La tasa de seguridad tendrá aumentos significativos:
- Vuelos de cabotaje: pasa de $20 a $6.500 por tramo
- Vuelos regionales: sube de US$4,42 a US$5
- Vuelos internacionales: aumenta de US$8 a US$9
Esto implicará un impacto adicional de entre el 5% y el 10% en los pasajes, especialmente en vuelos internos.
Desde la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA) advirtieron que estas subas —del 359% en vuelos domésticos y 15% en internacionales— generan un escenario “asfixiante” para el sector.
Argentina, entre los países más caros para volar
El problema no es nuevo, pero se profundiza. Incluso antes de estos aumentos, volar desde Argentina ya era mucho más caro en términos impositivos que en países vecinos.
Según ALTA, un pasajero que viajaba de Buenos Aires a Miami pagaba cerca de US$76 en tasas e impuestos locales, frente a US$12,9 desde São Paulo y US$25 desde Santiago de Chile.
Esto significa que los argentinos llegan a pagar hasta seis veces más en cargas impositivas, una brecha que ahora se amplía aún más.
Un panorama que anticipa más aumentos
Con un escenario internacional inestable y una presión fiscal creciente a nivel local, todo indica que los pasajes aéreos seguirán en alza en los próximos meses.
Para los viajeros argentinos, volar al exterior —e incluso dentro del país— se convierte cada vez más en un lujo.
