El Senado se prepara para una nueva ronda de audiencias públicas que ya generan ruido político.
Entre los postulantes aparecen nombres ligados a la llamada “familia judicial”, lo que reaviva el debate sobre transparencia y vínculos en el proceso de designación de jueces, fiscales y defensores.
Nuevas audiencias con candidatos bajo la lupa
La Cámara alta realizará dos nuevas audiencias en las que unos 30 postulantes buscarán avanzar en sus carreras dentro del Poder Judicial. Entre ellos se destacan perfiles con vínculos directos con figuras de peso.
Figuran Emilio Rosatti, hijo del presidente de la Corte Suprema, Horacio Rosatti, y Ana María Cristina Juan, esposa del juez federal Marcelo Martínez de Giorgi.
Estas presentaciones se suman a las tres audiencias ya realizadas, donde expusieron 47 aspirantes ante la Comisión de Acuerdos que preside Juan Carlos Pagotto.
Falta de consenso político frena los nombramientos
A pesar del avance en las audiencias, el oficialismo aún no logra obtener dictamen favorable para los pliegos. La razón: sectores dialoguistas se niegan a firmar hasta que el Gobierno incluya candidatos para cubrir cargos en el interior del país.
Desde bloques como la UCR, el PRO y espacios provinciales remarcan que no acompañarán los dictámenes sin una propuesta más federal.
Para que los pliegos avancen al recinto, se necesitan al menos nueve firmas, número que todavía no se alcanza. Entre los legisladores clave que aún no firmaron se encuentran Maximiliano Abad y Martín Goerling Lara.
Más nombres de peso en la próxima tanda
Las audiencias previstas para el miércoles 13 y jueves 14 incluirán a otros candidatos vinculados al ámbito judicial y político.
Entre ellos, Laureano Durán, hijo del ex camarista Alberto Durán, quien aspira a un cargo en la Cámara de Apelaciones de La Plata. También se presentarán Juan Pedro Guidici y el fiscal Mario Ferrario, postulados para distintos cargos judiciales.
El jueves será el turno de Emilio Rosatti, quien compite por un cargo en un tribunal federal de Santa Fe. Si bien inicialmente no lideraba el orden de mérito, tras las evaluaciones y entrevistas logró posicionarse en primer lugar dentro de la terna aprobada.
Un proceso que vuelve a encender el debate
La presencia de candidatos con lazos familiares en el ámbito judicial vuelve a poner en discusión los mecanismos de selección y la independencia del sistema.
Mientras tanto, el Senado continúa con un proceso que avanza a paso lento, condicionado por la falta de acuerdos políticos y las tensiones entre oficialismo y oposición.
Según lo informado por , se espera que en los próximos días ingresen nuevos pliegos que podrían destrabar la situación y permitir el avance de las designaciones.
Con audiencias en marcha, tensiones políticas y nombres que generan controversia, el proceso de designación judicial vuelve al centro de la escena. El desenlace dependerá de acuerdos que, por ahora, siguen sin aparecer.
