En medio de crecientes tensiones dentro del oficialismo, la senadora Patricia Bullrich comenzó a marcar su propio rumbo político y reconfiguró el equilibrio interno del Gobierno.
Sus declaraciones, sus movimientos y su postura frente a las disputas del entorno presidencial profundizan las diferencias en la cúpula de la gestión de Javier Milei.
Bullrich toma distancia y gana protagonismo en la interna
Patricia Bullrich volvió a quedar en el centro de la escena política tras tomar distancia de la línea dominante del Gobierno y respaldar, con matices, al jefe de Gabinete Manuel Adorni. Su postura no solo generó ruido interno, sino que también alteró el mapa de poder dentro del oficialismo.
La dirigente, que en más de una oportunidad advirtió sobre las tensiones entre Santiago Caputo y Karina Milei, decidió dejar de actuar como mediadora y empezar a construir su propio posicionamiento político. “Siempre estuve por los márgenes, a mí me gusta trabajar mucho la representación. Yo me la juego”, sostuvo en declaraciones recientes.
En paralelo, también impulsó cuestionamientos hacia Adorni, a quien exigió mayor transparencia en torno a su declaración jurada, en el marco de una investigación por presunto enriquecimiento ilícito.
Según se informó, la evolución de esta interna política fue reconstruida a partir de información publicada por el medio Agencia Noticias Argentinas, donde se detalla el crecimiento del protagonismo de Bullrich dentro del esquema oficialista.
Un nuevo actor en el tablero del poder libertario
La ministra de Seguridad —hoy con fuerte peso político propio— comenzó a moverse con mayor autonomía y a consolidar un espacio de influencia junto a referentes como Sabrina Ajmechet y Damián Arabia. Desde su entorno aseguran que su figura mantiene altos niveles de imagen positiva, incluso en un contexto de desgaste general del Gobierno.
En Casa Rosada reconocen que su posicionamiento genera incomodidad, aunque evitan confrontarla abiertamente. “Sabe que tiene votos propios y se posiciona”, admitió una fuente cercana al Ejecutivo.
Mientras tanto, en el Gabinete se intenta minimizar el conflicto, aunque las diferencias internas siguen expuestas. El propio presidente Javier Milei ratificó públicamente a Adorni en su cargo durante una reunión reciente, en un intento por ordenar la interna.
Impacto político y reacomodamientos
El avance de Bullrich también repercute en otros sectores del oficialismo, donde distintos actores comienzan a reacomodarse. Referentes como “Lule” y Martín Menem ganan influencia, mientras otros funcionarios intentan sostener equilibrios en un escenario cada vez más fragmentado.
En paralelo, la senadora mantiene actividad política en territorio porteño, lo que alimenta versiones sobre sus próximos movimientos dentro del tablero electoral.
La interna del Gobierno suma un nuevo capítulo con una Patricia Bullrich cada vez más autónoma, que avanza sin romper del todo, pero dejando claro que su rol dentro del esquema oficialista ya no es secundario.
