El Palacio de Hacienda, bajo la conducción de Luis Caputo, ha comenzado a establecer una fecha clave en el calendario: junio
Tras un inicio de año marcado por cifras alarmantes en industria, construcción y consumo, el ministro de Economía sostiene que el cierre del primer semestre será el punto de inflexión donde se harán visibles las primeras señales de alivio en la actividad real.
El plan para frenar el desgaste y reanimar la actividad
La urgencia del Gobierno por mostrar resultados no es casual. Los indicadores de abril han reflejado una debilidad persistente, acompañada de una caída en la confianza de los consumidores y del respaldo hacia la gestión nacional, según relevamientos de la Universidad Di Tella. Ante este escenario, Caputo ha intensificado una serie de medidas de intervención para intentar reactivar sectores productivos.
Entre las principales acciones destacan la reducción del piso de tasas al 20% y la disminución de encajes bancarios para inyectar liquidez. Asimismo, se han lanzado líneas de crédito específicas a través del Banco Nación, como financiamiento al 0% para maquinaria agrícola y préstamos al 20% para el capital de trabajo de las pymes. En el área energética, el Estado decidió centralizar la importación de gas vía ENARSA y aplicar bonificaciones del 25% para usuarios subsidiados, buscando amortiguar el impacto de las tarifas en el bolsillo social.
Inversión privada en infraestructura y logística
Caputo también busca dinamizar la economía mediante la obra pública bajo esquema privado. Recientemente, se anunció la licitación de más de 2.500 kilómetros de rutas nacionales que atraviesan provincias estratégicas como Córdoba, Santa Fe, Buenos Aires, La Pampa y San Luis. Este plan está orientado a mejorar la logística agroindustrial, el transporte de mercaderías y el turismo, sectores que el oficialismo considera motores fundamentales para la salida de la recesión.
Voces críticas: ¿Alcanza para una recuperación real?
Pese al optimismo oficial, consultoras privadas como la Fundación Capital, liderada por Martín Redrado, plantean un panorama más complejo. Los analistas advierten que la política económica mantiene un sesgo contractivo y que los salarios continúan perdiendo la carrera contra la inflación; mientras los precios subieron a un promedio del 3% mensual en el primer cuatrimestre, las paritarias apenas alcanzaron el 2,4%.
Asimismo, el informe de Redrado señala que la morosidad en los hogares está en ascenso y la demanda de crédito empresarial sigue estancada, lo que dificulta una recuperación impulsada por el financiamiento. Mientras el Gobierno confía en el empuje de la minería y el agro, los analistas privados proyectan que el crecimiento para 2026 será de apenas un 2%, un nivel insuficiente para revertir el impacto de la crisis actual.
