El Banco Central de la República Argentina (BCRA) ratificó un cambio clave en su política monetaria: priorizará la compra de divisas para abastecer la demanda de pesos en la economía y, al mismo tiempo, fortalecer la acumulación de reservas internacionales.
La inyección de dinero en circulación estará directamente vinculada a la adquisición de dólares en el mercado cambiario.
Nueva estrategia monetaria y acumulación de reservas
Según el Informe de Política Monetaria (IPOM) de marzo de 2026, el BCRA explicó que la expansión de la base monetaria (“más pesos en la calle”) se dará en la medida en que la entidad pueda comprar dólares. El objetivo central es consolidar el proceso de acumulación de reservas internacionales, aprovechando un contexto macroeconómico más estable.
El organismo sostuvo que el escenario actual presenta una “reducción significativa en los conflictos entre objetivos económicos”, en contraste con las condiciones adversas de 2024 y 2025.
Hasta el 12 de mayo de 2026, el BCRA había adquirido más de USD 7.600 millones, lo que representa cerca de tres cuartos de la meta anual prevista. Además, el volumen diario de compras equivalió al 10% del total operado en el sistema SIOPEL, sin generar presión sobre el tipo de cambio.
Saneamiento fiscal y orden macroeconómico
El informe destaca que la estrategia monetaria actual se apoya en el equilibrio fiscal y la eliminación del financiamiento monetario al Tesoro, pilares del programa económico vigente. En el primer trimestre de 2026, el Sector Público Nacional registró un superávit primario de $5,5 billones (1,2% del PIB), considerado clave para sostener la estabilidad.
El BCRA remarcó que la corrección de desequilibrios previos, la normalización de precios relativos y el saneamiento del balance del organismo contribuyeron a reducir la inflación y estabilizar el sistema financiero.
Control monetario y estabilidad de precios
En el plano monetario, la entidad utiliza el control de agregados como ancla nominal. El M2 privado transaccional se ubicó en 5,6% del PIB en abril, reflejando una demanda de dinero que el Banco Central busca acompañar mediante la compra de divisas.
A su vez, la Base Monetaria registró una contracción promedio mensual del 1,5% real durante el primer cuatrimestre de 2026, en línea con el esquema de control monetario.
El Directorio del BCRA aseguró que continuará utilizando todas las herramientas disponibles para preservar la estabilidad de precios, especialmente ante posibles shocks externos vinculados al contexto internacional.
Con esta estrategia, el Banco Central redefine su intervención en el mercado cambiario: más compra de dólares para sostener reservas y, al mismo tiempo, una expansión controlada de pesos en función de la demanda real de la economía.
