La interna oficialista sumó un nuevo capítulo de fricción este martes
Mientras la senadora y jefa de bloque de La Libertad Avanza (LLA), Patricia Bullrich, busca desglosar el paquete de reforma electoral enviado por el Ejecutivo, desde Balcarce 50 enviaron un mensaje contundente: el proyecto se trata en bloque o no se trata. La disputa pone de manifiesto la distancia creciente entre la legisladora y el círculo íntimo del presidente Javier Milei, en medio de una semana clave para la agenda legislativa en el Congreso.
El «combo» electoral: la postura inamovible del Ejecutivo
El conflicto estalló luego de que Bullrich comunicara a sus pares en la Cámara Alta su intención de tratar la iniciativa de Ficha Limpia de manera separada al resto de la reforma política. Esta movida fue confirmada por el jefe del bloque del PRO, Martín Goerling, pero no cayó nada bien en los despachos presidenciales. Fuentes de la mesa política de Casa Rosada aseguraron que el proyecto fue concebido como una unidad y que no aceptarán modificaciones unilaterales.
«Patricia no participó en la elaboración del texto original. Mandamos un paquete completo y no hemos cambiado de opinión», sentenció un integrante del equipo político del Gobierno. En los pasillos de la Casa de Gobierno, algunos funcionarios atribuyen la actitud de la senadora a un afán de «protagonismo» que choca con la verticalidad que intentan imponer Javier y Karina Milei.
Cruces por Adorni y la interna libertaria
La tensión no es solo técnica, sino también personal. La relación entre Bullrich y el núcleo duro libertario se tensó al máximo tras las críticas de la senadora hacia el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien se encuentra bajo la lupa judicial por presunto enriquecimiento ilícito. El pedido público de Bullrich para que Adorni adelante su declaración jurada fue visto como una afrenta directa al funcionario más blindado por el mandatario.
Este escenario se cocina en la previa de la reunión de la mesa política prevista para este martes a las 16 en el Ministerio del Interior. Allí se buscará «afinar la dinámica parlamentaria», pero con una premisa clara: la reforma política debe salir como la diseñó el Presidente. «Todo lo que no pase por el consenso de esta mesa no representa la decisión oficial», advirtió un articulador clave entre el Ejecutivo y el Legislativo.
El camino propio y el horizonte de 2027
Amparada en encuestas favorables en la Ciudad de Buenos Aires, Patricia Bullrich parece haber iniciado un camino de autonomía política. Tras intentar mediar sin éxito en la interna entre el asesor Santiago Caputo y Karina Milei, la senadora apuesta ahora a marcar agenda legislativa propia. Sin embargo, en el entorno de «El Jefe» (Karina Milei) recuerdan que la lapicera para el diseño de las listas del 2027 sigue estando en un solo lugar.
Aunque desde el círculo de la senadora intentan bajar el tono para evitar una ruptura definitiva, la desautorización de Casa Rosada respecto al tratamiento de Ficha Limpia marca un límite claro. La «vedette» de la temporada legislativa sigue siendo la reforma política integral, y el Gobierno no parece dispuesto a ceder ni un milímetro de su proyecto original por conveniencias individuales.
