Caso Ángel: La familia denuncia intentos de «plantar» una versión falsa sobre la muerte del niño.
La causa por el fallecimiento de Ángel López, el nene de 4 años que conmocionó a Comodoro Rivadavia el pasado 5 de abril, atraviesa horas de extrema tensión. Lorena Andrade, madrastra del menor, salió al cruce de versiones periodísticas que indican que un informe histopatológico revelaría una «enfermedad preexistente», lo que podría derivar en un cambio de carátula y la eventual libertad de los imputados.
«Lo mataron los golpes, no una neumonía»
Andrade fue categórica al rechazar cualquier intento de desviar la responsabilidad de los detenidos. Si bien reconoció que el estudio menciona una condición previa, aseguró que eso no fue lo que terminó con la vida de Ángel. «Si el histopatológico habla de una enfermedad preexistente, no dice que Ángel murió de neumonía. Lo que lo mató fueron los más de 20 impactos que tuvo en su cabecita», enfatizó.
La familia denunció que se enteraron de estos resultados a través de los medios antes que por su propio abogado, sugiriendo que hubo una intención de «plantar» una hipótesis falsa para confundir a la opinión pública y beneficiar a los acusados.
Desconfianza total en las instituciones de Comodoro
En un crudo relato sobre el presente que atraviesa la familia, Andrade manifestó un quiebre total con las instituciones locales. Reveló que rechazaron la asistencia psicológica ofrecida por la Fiscalía: «No confiamos en nadie acá en Comodoro».
Además, cuestionó la prioridad de las fuerzas de seguridad, señalando que hubo una rápida intervención policial ante unas pintadas de protesta en el edificio del Servicio de Protección de Derechos, comparándola con la supuesta inacción previa al crimen. «Es más grave y hay presencia policial cuando pintás una pared que cuando asesinan a un menor de cuatro años», sentenció.
El pedido de justicia se extiende a los funcionarios
Para la familia de Ángel, la responsabilidad no termina en quienes le habrían propinado los golpes. Andrade adelantó que irán contra todos los actores que intervinieron en el legajo del niño, mencionando específicamente a la psicóloga Jennifer Leiva, la asistente social Bellido, el juez y la defensora intervinientes.
«Esa mujer (Bellido) es tan responsable como Leiva, como el juez y como la defensora», afirmó, aludiendo a los informes que permitieron que el niño fuera retirado de su hogar anterior para ser entregado a quienes hoy están imputados.
«Hasta que vea a todos presos no voy a parar»
Respecto a la posibilidad de que los imputados recuperen la libertad, la madrastra del menor confió en que las pruebas de los maltratos físicos prevalecerán sobre cualquier otra interpretación clínica. «La libertad ellos no se la pueden otorgar. Ángel murió por los golpes que ellos le dieron», concluyó, reafirmando su compromiso de seguir marchando hasta que se dicte una sentencia firme para todos los responsables, tanto materiales como institucionales.