El Gobierno de Milei acusa a Mauricio Macri de intentar reposicionar al PRO para 2027 tras un video crítico. Se agrava la interna con Patricia Bullrich.
La relación entre Mauricio Macri y Javier Milei atraviesa uno de sus puntos más críticos. Tras la publicación de un duro video del PRO que advierte que «acompañar el cambio no es aplaudir lo que está mal», la Casa Rosada salió al cruce y le atribuyó la autoría intelectual exclusivamente al expresidente. En el oficialismo interpretan esta movida no como una diferencia ideológica, sino como una estrategia de «supervivencia política» de cara a las elecciones de 2027.
La autoría de Macri y el malestar libertario
Desde el entorno de Milei aseguran que ni Cristian Ritondo (jefe de bloque en Diputados) ni Jorge Macri (Jefe de Gobierno porteño) estaban al tanto del contenido del documento audiovisual. «Parece que se mandó solo», deslizaron funcionarios nacionales, quienes sostienen que Macri busca reconstruir una identidad propia para el PRO para evitar que el partido sea absorbido por La Libertad Avanza.
La crítica central del Gobierno apunta a la supuesta «frustración» del exmandatario:
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Negociación territorial: En Balcarce 50 creen que Macri intenta «inflar» el valor del PRO para negociar la Ciudad de Buenos Aires en 2027.
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Cuestionamiento a la gestión: Los libertarios minimizan los «buenos deseos» del macrismo, recordando que el expresidente «no pudo hacer nada cuando fue su turno».
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Interna con Bullrich: Cerca de Patricia Bullrich interpretan que el video es una respuesta «tardía y desesperada» ante el endurecimiento del discurso de la ministra de Seguridad, quien se muestra más integrada al esquema de poder de los hermanos Milei.
Una relación «sin retorno»
El distanciamiento quedó evidenciado en gestos recientes. Durante la cena de la Fundación Libertad, Macri y Milei evitaron saludarse, marcando un contraste con la sintonía que el libertario mantiene con Bullrich. Según colaboradores estrechos del Presidente, el vínculo «no tiene retorno» debido a roces personales que incluyen supuestas ofensas de Macri hacia Karina Milei, la secretaria general de la Presidencia.
A pesar de la tensión, el PRO mantiene cierta disciplina legislativa. El bloque amarillo confirmó que no dará quórum en la sesión que prepara la oposición para interpelar al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, investigado por su patrimonio. «Es una decisión filosófica», argumentaron desde la bancada de Ritondo, intentando separar el apoyo institucional a la gobernabilidad de los dardos políticos de su fundador.
El debate interno en el PRO
Dentro del partido fundado por Macri reina la confusión. Mientras algunos dirigentes creen que es necesario marcar distancia para no quedar pegados al desgaste de la gestión libertaria, otros temen que diferenciarse en un contexto de debilidad deje al espacio «mal parado».
El cruce entre Fernando De Andreis (leal a Macri) y Damián Arabia (cercano a Bullrich) dejó al descubierto que la fractura del PRO ya no es solo estratégica, sino también personal. Mientras Macri recorre el interior en un «operativo clamor», en el oficialismo le bajan el precio: «¿Con quién va a ir a una PASO? Solo expone su frustración».
