El búnker de la Selección Argentina en Kansas se transformó en un hervidero de tensión y preocupación extrema a tan solo cinco días del ansiado debut frente a Argelia en el Mundial.
En las últimas horas, las alarmas se encendieron por completo en el cuerpo técnico liderado por Lionel Scaloni tras confirmarse que dos piezas fundamentales del plantel, Nicolás Tagliafico y Nicolás González, padecen severas molestias físicas. El fantasma de las lesiones de último momento sobrevuela la concentración albiceleste, desatando la incertidumbre sobre si las dos figuras podrán estar al ciento por ciento para el estreno del 16 de junio a las 22:00 horas.
La noticia cayó como un balde de agua fría en la delegación nacional y encendió el pánico entre los hinchas. El defensor del Olympique de Lyon arrastra un fuerte golpe del que todavía no pudo recuperarse, mientras que el atacante del Atlético de Madrid padece una preocupante sobrecarga muscular que lo obligó a entrenarse de manera diferenciada.
Aunque en principio fuentes médicas aseguran que ninguno correría el riesgo de perderse la cita máxima, el panorama clínico es sumamente complejo y alteró por completo los planes tácticos del entrenador de cara al debut mundialista.
El misterio de Tagliafico: Un golpe oculto que pone en jaque su titularidad
El caso del lateral izquierdo es el que mayor misterio y preocupación genera dentro del cuerpo técnico. Tras haber sido titular en el primer amistoso preparatorio frente a Honduras, llamó poderosamente la atención que el defensor ni siquiera integrara el banco de suplentes en el posterior compromiso ante Islandia. Aquella ausencia, que ahora se lee claramente como una señal inequívoca de que el futbolista no se encontraba en óptimas condiciones físicas, encubre una incomodidad física que arrastra desde los últimos entrenamientos y que pone en serio riesgo su presencia en el once inicial contra el conjunto africano.
Si bien Tagliafico no padece una lesión de gravedad aparente que lo margine de la nómina definitiva de 26 jugadores, su evolución en las próximas horas será determinante. La decisión de Scaloni de postergar de forma imprevista la elección del reemplazante del desafectado Leonardo Balerdi para este viernes cobró ahora un sentido estratégico monumental ante esta emergencia médica. El principal candidato para sumarse a la delegación a estas horas es el volante Guido Rodríguez; sin embargo, si el escenario empeorara de forma improbable y obligara a dar de baja a Tagliafico, Scaloni se vería forzado a recurrir a la prelista de 55 futbolistas, donde Marcos Acuña corre con amplia ventaja al no haber un lateral izquierdo natural de relevo en el plantel actual.
Nico González entre algodones: Reapareció el fantasma del desgarro
La otra gran cruz de la Selección Argentina tiene nombre y apellido: Nicolás González. El polifuncional zurdo del Atlético de Madrid encendió todas las luces rojas de la enfermería tras presentar una fuerte sobrecarga muscular. La situación genera un enorme manto de incertidumbre debido a los antecedentes inmediatos del jugador, quien ya había desembarcado en la concentración de Estados Unidos arrastrando un delicado desgarro que lo obligó a viajar entre algodones.
González había vuelto a sumar valiosos minutos de rodaje en el amistoso contra Islandia para ganar ritmo de competencia tras su parate, pero terminó el partido visiblemente tocado y con severas muestras de dolor. El cuerpo médico comandará estudios de alta complejidad en las próximas horas para descartar una recaída en su desgarro anterior, aunque el cuerpo técnico confía en que se trate únicamente de una contractura fuerte por la exigencia. Con el plantel al límite de sus capacidades físicas, Scaloni evalúa minuciosamente el estado de sus soldados, sabiendo que en la cita máxima mundialista nadie puede regalar ni un solo centímetro de ventaja.
