Una revolución tecnológica de magnitudes impredecibles está transformando por completo el mapa de las inversiones digitales globales.
En una avanzada sin precedentes en la historia reciente, las corporaciones más influyentes del planeta han puesto sus ojos en el Cono Sur, inyectando miles de millones de dólares para expandir la infraestructura que sostiene internet. La velocidad de esta transformación está superando todos los registros históricos de los mercados tradicionales, abriendo para la región una oportunidad única de liderar la economía del futuro digital.
El posicionamiento estratégico del continente como la nueva meca de la infraestructura tecnológica ha quedado firmemente certificado por los principales monitoreos internacionales. Quedó plenamente demostrado que América Latina, líder mundial en crecimiento de data centers, y Argentina con potencial para crecer a pasos agigantados si se ejecutan las obras de infraestructura energética claves que demandan las multinacionales.
El boom de la inteligencia artificial hace estallar el inventario regional
La infraestructura digital combinada de los principales mercados latinoamericanos registró una monumental expansión del 41,3% interanual durante el primer trimestre de 2026. Esta vertiginosa aceleración, detallada exhaustivamente en el prestigioso informe internacional Global Data Center Trends 2026 de la firma CBRE, responde de forma directa a la voraz demanda de los grandes operadores globales de nube —denominados hyperscalers— y al despliegue masivo de mega-proyectos asociados al procesamiento de inteligencia artificial, startups de tecnología y los denominados neoclouds. Esta oleada inversora está absorbiendo los espacios disponibles a una velocidad récord, llevando las tasas de vacancia edilicia y técnica a mínimos históricos absolutos.
Actualmente, la cúspide de este mercado corporativo regional se concentra de manera excluyente en cuatro potencias consolidadas que alcanzaron en conjunto la impresionante cifra de 1.045 megavatios (MW) instalados. São Paulo (Brasil) se consolida firmemente a la vanguardia con 536,7 MW, seguida por Querétaro (México) con 298,2 MW, Santiago de Chile con 165,8 MW y Bogotá (Colombia) con 44,3 MW. El caso de Querétaro encendió las alarmas de los analistas al registrar un crecimiento interanual del 450,2%, demostrando los espectaculares resultados que se consiguen cuando confluyen de forma armónica la disponibilidad de energía, infraestructura adecuada, decisión regulatoria clara y demanda global. En contrapartida, la saturación ya es un problema visible: Santiago de Chile reportó la menor tasa de disponibilidad de la región con apenas un 3,3% y escasos 5,4 MW libres debido al agresivo nivel de prealquiler corporativo.
Argentina se posiciona como mercado emergente pero la crisis energética traba el despegue
Con las plazas principales al límite de su capacidad, la Ciudad de Buenos Aires, Montevideo (Uruguay) y Asunción (Paraguay) emergen con fuerza en el análisis como los nuevos horizontes con atributos diferenciales para la captación de estas inversiones multimillonarias. La capital argentina se destaca notablemente por su amplia base consolidada de empresas tecnológicas de vanguardia y una robusta infraestructura de conectividad inicial. Por su parte, Montevideo ofrece un entorno normativo sumamente estable, zonas francas consolidadas y la presencia de un proveedor de nube a escala global, mientras que Paraguay corre con la ventaja estratégica de disponer de energía hidroeléctrica a precios altamente competitivos y regulaciones sumamente ágiles para proyectos que demandan estabilidad de potencia.
Pese a que las condiciones iniciales de conectividad, talento técnico altamente calificado y marcos regulatorios en evolución son sumamente atractivos, el diagnóstico de los especialistas es tajante respecto al verdadero cuello de botella que frena el despegue nacional. Santiago Diz, Senior Broker Industrial de CBRE Argentina, advirtió con firmeza que «el desafío central es la energía y la infraestructura asociada». El experto del sector inmobiliario comercial corporativo precisó que hasta que la provisión de energía estable y las redes de transmisión asociadas no estén resueltas de manera definitiva a gran escala, tanto la Argentina como sus vecinos del Cono Sur continuarán encasillados bajo la etiqueta de mercados con enorme potencial, en lugar de mercados consolidados. CBRE —la compañía de servicios e inversión en real estate comercial más grande del mundo, con operaciones en más de 100 países y más de 30 años de trayectoria analizando el mercado argentino— prevé que la escasez de espacio físico se acentuará durante este año, volviendo urgente la necesidad de asegurar acceso energético continuo si se pretende capturar los dólares de la transición digital mundial.
