Camila Banfi destacó el fortalecimiento de las políticas de género en Chubut y enfatizó la necesidad de no perder la sensibilidad frente a las víctimas.
En el marco de la conmemoración por los once años del surgimiento del movimiento Ni Una Menos, la ministra del Superior Tribunal de Justicia de Chubut y vicepresidenta de la Asociación de Mujeres Juezas de Argentina (AMJA), Camila Banfi, participó de una jornada de trabajo en la Legislatura provincial. El encuentro reunió a representantes de los tres poderes del Estado con el objetivo central de articular políticas públicas más eficientes y fortalecer la prevención de las violencias por razones de género.
Sensibilidad ante las víctimas
Durante su intervención, Banfi hizo un llamado a mantener la empatía frente a los casos de violencia extrema, advirtiendo sobre el riesgo de que las estadísticas terminen invisibilizando las historias humanas. La magistrada subrayó que cada número representa una víctima con nombre propio y una familia atravesada por tragedias de gran complejidad, situaciones que, a su juicio, exigen un abordaje interdisciplinario que trascienda la órbita estrictamente judicial para involucrar a toda la sociedad.
La consolidación de herramientas institucionales
Al evaluar el camino recorrido por la provincia en los últimos años, la ministra destacó que Chubut ha logrado construir un andamiaje institucional sólido y duradero en materia de atención y protección a las mujeres. Entre los avances más significativos, valoró la labor constante de las Comisarías de la Mujer y la implementación de fiscalías especializadas en delitos de género e integridad sexual. Según la funcionaria, estas organizaciones se han consolidado como pilares del sistema y garantizan que el camino transitado hacia una mayor protección no tendrá retrocesos.
Banfi insistió en que el trabajo conjunto entre los poderes públicos y los espacios de militancia es la clave para enfrentar una problemática que, pese a los avances legislativos y organizativos, sigue planteando desafíos urgentes. Para la integrante del Superior Tribunal, la prevención continúa siendo el horizonte necesario para transformar la realidad, asegurando que el compromiso estatal no debe agotarse en la respuesta judicial, sino profundizarse en la atención integral de los entornos afectados por la violencia.
