La presidenta del bloque de La Libertad Avanza (LLA) en el Senado, Patricia Bullrich, decidió cancelar la presentación del informe de gestión del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, programada originalmente para el próximo 2 de julio.
La medida busca blindar al ministro coordinador —quien afronta una investigación judicial por el presunto incremento irregular de su patrimonio— y evitar que la jornada institucional derive en una fuerte ofensiva política por parte de las bancadas opositoras.
La determinación legislativa expuso de forma inmediata cortocircuitos en la estrategia de la Casa Rosada. Apenas se difundió la suspensión, el propio Adorni utilizó sus redes sociales para manifestar una postura divergente y marcar su voluntad de asistir al Congreso.
“Estoy a disposición para presentarme el día 2 de julio próximo al Honorable Senado de la Nación para brindar el informe de gestión como marca la Constitución Nacional. Fin”, enfatizó el jefe de Gabinete mediante una publicación en la red social X.
Los argumentos oficialistas: «No tenía sentido hacerlo venir»
La conducción parlamentaria de La Libertad Avanza justificó la suspensión al asegurar que los bloques de la oposición no pretendían evaluar la marcha de la administración pública, sino montar un escenario de desgaste contra la figura del funcionario.
Patricia Bullrich argumentó ante la prensa que la suspensión previene que la sesión informativa se transforme en una interpelación extraordinaria de ocho horas:
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Protección del funcionario: “No tenía sentido hacerlo venir para que lo tengan ocho horas castigándolo en público; además, los senadores no están interesados en hacerle preguntas como jefe de Gabinete”, subrayó la legisladora.
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Falta de temario de gestión: Fuentes parlamentarias confirmaron que, hasta este miércoles, las bancadas opositoras y dialoguistas no habían registrado preguntas formales sobre las políticas del Gobierno, lo que fue interpretado por el oficialismo como una señal política de desconocimiento a su autoridad en el cargo.
Maniobra reglamentaria y nueva acta de Labor sin el peronismo
Para consolidar el freno al avance opositor, Bullrich articuló una reunión clave en la sede del bloque de la Unión Cívica Radical (UCR) previa a la convocatoria de Labor Parlamentaria. El encuentro, encabezado por el presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala, contó con la presencia de referentes dialoguistas como Eduardo Vischi (UCR), Carlos Arce (Encuentro Misionero), Carlos «Camau» Espínola (Provincias Unidas), Flavia Royón (Primero los Salteños), Beatriz Ávila (Independencia) y el libertario Agustín Coto.
En esta reunión, de la que se ausentaron el peronismo y el bloque Convicción Federal que lidera Carolina Moisés, el oficialismo y sus aliados firmaron una nueva acta de Labor Parlamentaria que introduce modificaciones en las reglas de juego:
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Exigencia de mayorías: Se determinó de forma explícita que cualquier pedido de interpelación que carezca de dictamen de comisión requerirá de una mayoría calificada de dos tercios para ser habilitado en el recinto.
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Giro a comisiones: Se incorporaron doce antecedentes de pedidos de interpelación o moción de censura para ser derivados formalmente a la Comisión de Asuntos Constitucionales, validando que se necesita un despacho previo antes de su debate abierto.
Esta nueva resolución reglamentaria deberá ser sometida a votación en la próxima sesión general, donde se anticipa un duro cruce con el peronismo, bloque que exigirá la vigencia del acta acordada la semana pasada para forzar el tratamiento directo de la situación de Adorni.
Pese a los mecanismos legislativos en curso, voceros tanto de LLA como de la oposición dialoguista coinciden en que la continuidad del jefe de ministros depende estrictamente del Poder Ejecutivo. Según las fuentes, debe ser el presidente Javier Milei quien tome la decisión final de desplazar a su funcionario, entendiendo que esa resolución no compete primariamente al Congreso, aun cuando la normativa constitucional contemple la herramienta extrema de la moción de censura.
