El STIA Chubut, a través de su secretario General Luis Núñez, le envió una carta documento a Fernando Álvarez Castellano, presidente de Conarpesa, intimándolo a retractarse de las declaraciones injuriosas y calumniosas que vertió en su contra en el medio digital Parte de Pesca. La carta, a la que accedió Cholila Online, expone el modus operandi de un empresario que acumula un historial de enfrentamientos con los gremios del sector pesquero de Chubut y que ahora busca imponer cooperativas de trabajo en dos plantas paralizadas de Rawson.
La controversia se originó cuando Álvarez Castellano acusó públicamente a Núñez de haberle dicho que «no lo iba a dejar», que «haría lo que fuera para joderme» y que «me iba a hacer mierda», en el marco del anuncio de la implementación de cooperativas de trabajo en dos plantas de procesamiento de Rawson.

Según publicó Pesca Chubut, el empresario hispano argentino aseguró que Núñez «atenta contra el empleo» y que las cooperativas son «perfectamente legales», al tiempo que anunció que Conarpesa tomaría 300 trabajadores bajo esa modalidad en dos plantas actualmente paralizadas en Rawson.
La respuesta de Núñez: una carta documento contundente
En la carta documento enviada por Núñez, el dirigente sindical calificó esas imputaciones como «absolutamente falsas, difamatorias y calumniosas» y las encuadró dentro de una «campaña de desprestigio orquestada». El texto sostiene que las expresiones de Álvarez Castellano «exceden con creces los límites de la libertad de expresión» y constituyen «un claro abuso de derecho».


La carta documento, cursada bajo patrocinio letrado, exige la retractación pública y el cese de toda conducta lesiva al honor, reputación, imagen y dignidad del secretario general del STIA. Asimismo, advierte que de no mediar una respuesta satisfactoria, se iniciarán acciones legales por los daños y perjuicios ocasionados.
Un empresario con historial de conflictos gremiales
Élvarez Castellano no es un desconocido para los sindicatos pesqueros de la provincia. En 2020, ya había protagonizado un duro enfrentamiento con el SOMU, al que acusó de intentar «extorsionarlo» cuando el gremio le exigió pagar el 82% del valor del dólar a los marineros. En esa ocasión, el empresario paralizó seis barcos y desembarcó de oficio a los tripulantes para torcerle el brazo al sindicato, en un conflicto que quedó registrado en Revista Puerto. El mismo patrón de presión se repite ahora con el STIA, esta vez mediante la amenaza de las cooperativas como herramienta para disciplinar a los trabajadores organizados.
La pregunta que flota es: ¿por qué Álvarez Castellano, en lugar de negociar paritarias y condiciones laborales dentro del marco del convenio colectivo, elige el camino de la confrontación y de las imputaciones calumniosas contra los dirigentes sindicales?
Cooperativas: el caballo de Troya de la precarización laboral
El conflicto de fondo gira en torno a la implementación de cooperativas de trabajo en la industria pesquera de Chubut, un sistema que el STIA cuestiona por considerar que implica una precarización laboral al reemplazar la relación de dependencia con convenio colectivo por acuerdos eventuales sin cobertura gremial. Mientras la crisis pesquera en Chubut ya dejó a 4.000 operarios sin trabajo, Álvarez Castellano propone incorporar a 300 trabajadores bajo un régimen que elimina derechos adquiridos.
La situación es particularmente grave porque Conarpesa es una de las empresas más grandes del sector langostinero en la provincia. Días atrás, la firma pidió elevar al 50% la producción de cola de langostino, una medida que el sector sindical interpreta como un intento de maximizar ganancias a costa de la sustentabilidad del recurso y de las condiciones laborales.
Núñez, quien lleva 32 años al frente del STIA Chubut y transita su octavo mandato consecutivo, advirtió que las publicaciones han generado «un daño irreparable» a su persona, afectando su esfera íntima, su dignidad y su prestigio social y profesional. El gremio espera ahora la respuesta de Álvarez Castellano, aunque el historial del empresario sugiere que la confrontación recién empieza.
