El ataque ocurrió durante la madrugada en la Avenida Rawson al 100, a metros de una garita de Prefectura Naval
Los peritos constataron al menos ocho impactos de bala calibre 9 mm. El dueño de la firma afirmó: “Parece un mensaje mafioso, pero no sabemos a quién”.
Alarma nocturna y una sorpresa al ingresar a trabajar
Una violenta e inesperada situación sacudió la zona costera de Puerto Madryn durante las primeras horas de este jueves. La policía local y el Ministerio Público Fiscal se encuentran investigando un grave ataque con armas de fuego perpetrado contra la fachada de la reconocida aseguradora Torres Boaglio y dos vehículos particulares que se encontraban estacionados en la vía pública, justo al frente del comercio.
El siniestro episodio tuvo lugar en la Avenida Rawson al 100, una zona altamente transitada por su cercanía con el muelle de la ciudad. Según la reconstrucción inicial del hecho, los delincuentes abrieron fuego de manera directa alrededor de la 01:00 de la mañana, momento exacto en el que se activó el sistema de alarma de la oficina por la rotura de los cristales. Sin embargo, el verdadero escenario fue descubierto recién a las 08:00 de la mañana, cuando los empleados llegaron para iniciar la jornada laboral y se toparon con los daños en la mampostería, los vidrios estallados y los impactos en las carrocerías de los autos.
Peritajes, cámaras y desconcierto en el sector
El propietario de la firma damnificada, Richard Torres, expresó su total desconcierto ante la agresión y confirmó que las cámaras de monitoreo interno ya están a disposición de los investigadores para intentar identificar a los autores del ataque. “Anoche a la una nos llamaron de la alarma. Miramos las cámaras a esa hora de forma remota y no vimos movimiento en el interior, pensamos que no era nada. Pero a la mañana las chicas se encontraron con la sorpresita”, relató el empresario en diálogo con la prensa local.
Las pericias balísticas determinaron que se efectuaron al menos ocho disparos con un arma de fuego calibre 9 milímetros. El hecho genera especial suspicacia debido al lugar geográfico del atentado, ubicado a escasos metros de un puesto de control operativo de la Prefectura Naval Argentina. “Son ocho tiros de una 9mm en frente de una garita; que nadie se haya enterado de nada es raro. Parecería un mensaje mafioso, pero el tema es que no sabemos para quién porque no tenemos conflictos con nadie ni clientes disconformes con esa magnitud de violencia”, planteó Torres. La Brigada de Investigaciones releva contrarreloj las cámaras de seguridad públicas y privadas del sector para trazar la ruta de escape de los atacantes.
