La tensión política alcanzó su punto máximo en el Congreso Nacional. Diversas fuerzas de la oposición unificaron sus reclamos y lanzaron una ofensiva feroz contra el jefe de Gabinete de la Nación, Manuel Adorni, y su esposa, Bettina Angeletti.
El motivo de la furia legislativa es la reciente adhesión del funcionario libertario al Régimen Simplificado de Ganancias, una maniobra que encendió las alarmas en medio de la investigación judicial que el ministro afronta por presunto enriquecimiento ilícito. Ante esto, la presión es total para que entregue la documentación pertinente antes del vencimiento límite del próximo lunes 15 de junio.
Ultimátum legislativo contra la «joda libertaria» y sospechas de lavado
El repudio contra el funcionario de Javier Milei unió a legisladores de distintos espacios políticos, quienes criticaron con dureza la dilatación en la entrega de sus datos patrimoniales. Referentes del peronismo, el radicalismo y Hacemos Nuestro País alzaron la voz de forma coordinada.
Uno de los más tajantes fue Esteban Paulón, diputado de Hacemos Nuestro País, quien exigió poner «un límite a la avivada de los Adornis». El legislador disparó con dureza en sus redes: «Que se termine la joda libertaria. El régimen de inocencia fiscal no puede ser la vía por la cual se laven los fondos obtenidos a través de delitos contra la administración pública». En sintonía, Paulón anunció la presentación de un proyecto de ley para excluir de este beneficio a los funcionarios de los tres poderes del Estado y a sus familiares directos, aplicando la restricción desde dos años antes de asumir sus cargos para que no existan «más Bettinas ni Manueles».
Cruces por «matemática creativa» e «inocencia penal»
Desde el peronismo, las críticas no fueron menores. Nicolás Trotta sentenció con firmeza que la inocencia fiscal promovida desde Balcarce 50 «no resuelve la inocencia penal de Adorni». Para el dirigente, resulta sumamente llamativo que uno de los principales impulsores de la medida sea el mismo que arrastra severas inconsistencias en su propia declaración jurada. Trotta remarcó el contraste social advirtiendo que, mientras millones de argentinos sufren la crisis cumpliendo sus obligaciones fiscales, el jefe de Gabinete apela a una «matemática creativa» en lugar de manejarse con transparencia.
A este fuerte planteo se sumó el diputado Itaí Hagman, quien recurrió a la ironía utilizando viejas declaraciones públicas del exvocero sobre el libre esquema de divisas norteamericanas: «Tus dólares, tu decisión… el tipo hablaba para el living de su casa», fustigó.
Una ley de impunidad y el presunto beneficio a los más ricos
La Unión Cívica Radical (UCR) también aportó munición pesada al conflicto. El diputado nacional Pablo Juliano denunció que tanto Adorni como María Josefina Rouillet —esposa del ministro Federico Sturzenegger— se ampararon en lo que definió como una «mal llamada inocencia fiscal». Para Juliano, este accionar ratifica que la gestión presidencial está integrada por «una manga de evasores». El radical recordó que su bloque se opuso a esta normativa aprobada en vísperas de la Navidad pasada, alertando que dicho perdón tributario fue hecho a medida de la impunidad y terminará beneficiando a «narcos y lavadores de dinero» en un país diseñado para «negocios turbios».
Finalmente, el senador Martín Lousteau se sumó a la ola de denuncias y recordó que él mismo había anticipado públicamente que el funcionario y su esposa se inscribirían en el beneficio antes de que trascendiera oficialmente en la prensa. «Es un blanqueo a medida de los más ricos, te perdonan el pasado y no miran de dónde salió el patrimonio», sentenció con sarcasmo el referente radical, concluyendo su descargo con una frase lapidaria: «Que la inocencia te valga, Manuel».
