El viceministro de Economía, José Luis Daza, ratificó de forma contundente la vigencia de la política cambiaria oficial y descartó de plano cualquier escenario de devaluación para el corto plazo.
Durante su disertación en el evento Argentina 2026: Perspectivas, Riesgos y Oportunidades en un Nuevo Ciclo, organizado por la agencia calificadora Fitch Ratings, el funcionario negó la existencia de un atraso cambiario y envió un mensaje directo al sector corporativo.
El debate por el tipo de cambio y la fortaleza de la moneda
El segundo de la cartera conducida por Luis Caputo fue tajante al señalar que «el tipo de cambio no se plancho, se normalizó». En esa misma línea, y de cara a los sectores productivos que miran con preocupación la pérdida de competitividad cambiaria, el viceministro les advirtió: «No apuesten a una devaluación para salvar su negocio si el negocio depende del tipo de cambio».
Aunque el funcionario admitió que «nadie sabe qué va a pasar con el tipo de cambio», proyectó un escenario de revalorización de la divisa local basándose en el ingreso de divisas previsto por la actual administración:
«La oferta de dólares que hay hacia adelante en Argentina es muy fuerte y lo más probable es que Argentina siga siendo o se va a convertir en una de las monedas más fuertes del continente».
A su vez, Daza enfatizó el cambio estructural que atraviesa el sector externo, señalando que la balanza de pagos «ya no depende del precio de la soja, ni de si hubo sequía». Según el economista, la matriz de ingresos ahora «es más equilibrada», lo que augura que se «reduzca la volatilidad» financiera del país.
Confianza en el sistema y el impacto del ajuste fiscal
Al analizar el comportamiento macroeconómico reciente, el viceministro recordó la fuerte tendencia que se registró el año pasado: «una gran dolarización, sin precedentes» gatillada por la expectativa de una modificación en el régimen cambiario. Sin embargo, remarcó la estabilidad posterior al detallar que esas compras de divisas «quedaron en depósitos». «No tuvimos corridas cambiarias, confiaron en el sistema», aseveró.
En consonancia con estas declaraciones, el propio ministro de Economía había salido a respaldar el modelo horas antes, afirmando categóricamente que «hay dólares para todo el mundo».
Por otro lado, Daza ponderó la sostenibilidad política del programa económico, destacando el superávit y el histórico recorte del gasto público llevado a cabo por la gestión del presidente Javier Milei. «A medida que vamos cambiando el sistema económico, Argentina es el país que presenta las mejores oportunidades de inversión en el mundo», apuntó tras ensalzar el ajuste de «5 puntos porcentuales» del PBI.
Finalmente, el funcionario trazó un paralelismo con procesos de estabilización a nivel global para destacar el caso argentino: «Yo he trabajado en muchas partes del mundo. En los últimos 30 años, no hay prácticamente ajustes de esta magnitud en el mundo en democracia. Hubo algunos países nórdicos después de la crisis financiera, pero terminaron con recesiones del 20% o 15%. Ese no es el caso nuestro», diferenció.
Para la conducción económica, la profundidad de estas reformas está blindada por el consenso público. «Argentina ya cambió para siempre. La sociedad entendió el modelo económico», concluyó el viceministro, asegurando que los cambios «están para quedarse porque tienen una base social que los apoya».
